La Policía Nacional detuvo a un presunto miembro de una banda criminal organizada que operaba en Asunción, especializada en el asalto callejero de teléfonos celulares para posteriormente acceder a cuentas bancarias y despojar a las víctimas de millonarias sumas de dinero.
El procedimiento fue confirmado por el subcomisario Christian Sosa, subjefe de Investigaciones de Asunción, quien detalló que el esquema delictivo cuenta con una estructura jerárquica de entre 10 y 15 integrantes con roles específicos.
Uno de los casos ocurrió el 26 de agosto en el barrio Jara, en jurisdicción de la Comisaría 20. La víctima fue una mujer a quien le robaron un teléfono iPhone. Según el relato del policía, los presuntos autores manipularon el dispositivo y posteriormente se comunicaron con ella mediante llamadas y mensajes.
A partir de esas interacciones, los sospechosos habrían conseguido habilitar el acceso a sus cuentas bancarias. De acuerdo a Sosa, mediante transferencias se extrajeron unos Gs. 60 millones de una de las cuentas, además de a realizar compras con los fondos de la víctima.
Tras los procedimientos de este miércoles, los investigadores localizaron a uno de los supuestos involucrados, quien quedó a disposición del Ministerio Público.
Tras los procedimientos de este miércoles, los investigadores localizaron a uno de los supuestos involucrados, quien quedó a disposición del Ministerio Público.
Según el subcomisario, el esquema involucraría a entre 10 y 15 personas, con distintas funciones dentro de la organización. Algunos se encargarían de robar los celulares, mientras que otros los recibirían para manipularlos e intentar acceder a la información bancaria de sus propietarios.
De acuerdo con las declaraciones recogidas durante la investigación, los aparatos serían llevados a la zona del Mercado 4, donde los sospechosos comenzarían a enviar mensajes y realizar llamadas para obtener los datos necesarios y acceder a las cuentas.
Una vez que consiguen el dinero, los integrantes de la banda realizarían transferencias a cuentas bancarias de terceros que, presuntamente, aceptarían participar a cambio de una comisión del 20% sobre las sumas recibidas.
El dinero sería retirado en centros comerciales u otros establecimientos. Según la explicación policial, quienes facilitan sus cuentas se quedan con el porcentaje acordado y entregan el resto a otra persona, en una cadena que dificulta seguir el rastro de los fondos.
La investigación busca determinar la participación de cada uno de los involucrados y esclarecer los distintos hechos denunciados.

























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