El Banco Central del Paraguay dio a conocer los resultados de la encuesta mensual sobre el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) correspondiente al mes de septiembre de 2026. El reporte revela que el indicador se ubicó en 39,09 puntos, registrando una ligera reducción respecto a los 39,67 puntos observados en agosto y manteniéndose por debajo de la barrera de los 50 puntos, valor que marca la frontera entre el optimismo y la cautela de los consumidores.
Al desglosar el indicador en sus componentes principales, se observa que el Índice de Situación Económica —que mide cómo percibe la gente su realidad financiera actual en comparación con el año pasado— alcanzó apenas 28,42 puntos. Este resultado refleja una disminución de 1,50 puntos con relación a agosto de 2026 y de 7,59 puntos respecto al mismo periodo del año anterior, consolidándose como el renglón más afectado por la prudencia de los hogares.
Por el contrario, la mirada hacia el futuro muestra una perspectiva considerablemente menos desalentadora. El Índice de Expectativas Económicas, que evalúa cómo proyectan las familias su economía de cara a los próximos doce meses, se posicionó en 49,75 puntos. Si bien este valor registró un leve repunte mensual de 0,33 puntos respecto a agosto, aún se sitúa a un paso de cruzar la franja del optimismo.
En lo referente a las finanzas del hogar, un 12,75 % de los encuestados manifestó contar con margen para el ahorro. Si bien este guarismo representa una mejora de 1,75 puntos porcentuales en comparación con el mes anterior, continúa mostrando una disminución de 6,75 puntos porcentuales si se lo compara con el 19,50 % registrado en septiembre de 2025.
El comportamiento de los consumidores respecto a la compra de bienes de mayor valor o durables presentó un panorama mixto en el corto plazo. En el plano mensual, las intenciones de adquirir automóviles (3,00 %) y motocicletas (2,25 %) mostraron pequeños repuntes, la intención de comprar vivienda se mantuvo estable en 1,50 %, mientras que la disposición para adquirir electrodomésticos cayó al 4,75 %. No obstante, al realizar la comparación interanual, todas las categorías de consumo registraron caídas.
El informe institucional del BCP concluye que, si bien existen señales de estabilización en la proyección de los ingresos a mediano plazo, la coyuntura del bolsillo sigue induciendo a la población a moderar los gastos superfluos y postergar inversiones de envergadura. Las familias priorizan el ordenamiento de sus presupuestos cotidianos a la espera de un dinamismo económico más uniforme.






















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