El director ejecutivo de Tesla y SpaceX, Elon Musk, encabezó la exhibición oficial del prototipo Roadster de nueva generación en el estado de Texas, un vehículo concebido para combinar el rendimiento de un deportivo de carretera con la tecnología de propulsión aeroespacial.
Durante la demostración en vivo —ejecutada sin conductor para minimizar riesgos de prueba—, el automóvil utilizó un sistema de succión aerodinámica bajo la carrocería y diez boquillas de chorro de aire comprimido a ultraalta presión. Con este equipamiento, el prototipo logró acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en 1,6 segundos, realizar giros en el aire sobre una rampa empinada y saltar por encima de una hilera de vehículos estacionados.
Al explicar el desarrollo técnico, Musk destacó que el proyecto constituye una colaboración directa entre los equipos de ingeniería de Tesla y SpaceX. No obstante, el empresario se mostró cauto sobre los plazos y la viabilidad comercial masiva de la variante aérea, señalando que la tecnología aún requiere ajustes de estabilidad y admitiendo que el éxito final del modelo dependerá de la evolución de las pruebas.
La estrategia comercial de Tesla contempla la oferta del Roadster en tres configuraciones diferenciadas. Las alternativas de acceso, denominadas Performance y Thrust, corresponden a deportivos de dos plazas adaptados para la circulación en la vía pública, cuyo proceso de reserva se inició con pagos iniciales a cuenta del precio final. Por su parte, la variante Rocket —monoplaza equipada con el sistema completo de maniobra aérea— no estará autorizada para el tránsito urbano y se comercializará exclusivamente mediante invitación.
El anuncio marca un hito en un proyecto presentado originalmente en 2017 y que atravesó diversas postergaciones técnicas. De acuerdo con el cronograma oficial de la empresa, las primeras entregas de las versiones de calle están previstas para el año 2028, sujeto a la homologación de las normas de seguridad e ingeniería en las distintas jurisdicciones internacionales.
Pese a que las demostraciones mostraron capacidades acrobáticas inusuales para un automóvil de serie, analistas del sector automotor enfatizan que el vehículo no funciona como un transporte aéreo de larga distancia. El desarrollo busca probar límites aerodinámicos y soluciones de empuje que posteriormente puedan aplicarse a la eficiencia de los futuros modelos eléctricos de la marca.
























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