El intendente de la ciudad de Caapucú Gustavo Penayo, defendió firmemente la resolución municipal emitida que prohíbe de manera expresa la realización de fiestas, eventos y actividades alusivas a San la Muerte o Halloween dentro del distrito.
El jefe comunal argumentó que este tipo de celebraciones representan «desviaciones» y funcionan como un ritual de idolatría hacia figuras negativas.
Asimismo, cuestionó la postura de quienes participan en estas festividades y luego acuden a la iglesia a pedir bendiciones, salud o protección, calificando esto como una contradicción moral. Penayo ratificó que la medida restrictiva ya había sido aplicada el año anterior y continúa plenamente vigente en la localidad, a pesar de las críticas provenientes de sectores que defienden la libertad de expresión y de organización de dichos eventos.
Por último, el jefe comunal enfatizó que las autoridades locales tienen el deber de velar por el bienestar espiritual y cultural de la ciudadanía, evitando adoptar posturas de doble moral frente a este tipo de celebraciones.
«Se ponen todo de sangre y todo eso, son desviaciones, entonces, nosotros las autoridades siempre pedimos bendiciones para nuestro pueblo, para nuestra gente, y todo eso, y no podemos ser nosotros mismos de doble estilo, nosotros no podemos ser nosotros mismos bichavará, entonces, yo si sentí eso en el corazón, lo tuve que hacer con muchas críticas de repente más gente de otro lado, o de repente periodistas que les gustan, que la libertad, que esto, que aquello. Puede ser que no se deba, según tu entender, pero se puede y se quiso y se hace, y está prohibido ya, ya se prohibió el año pasado y está prohibido y sigue vigente esa esa resolución. Lo siento mucho», sentenció Gustavo Penayo.
























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