La jueza penal de Garantías, Rosarito Montanía, ordenó la prisión preventiva de los tres ciudadanos estadounidenses imputados por el millonario e histórico ingreso a Paraguay de 261 kilogramos de marihuana de alta pureza.
La magistrada hizo lugar al requerimiento del Ministerio Público tras determinar que existe un alto peligro de fuga debido a la total falta de arraigo de los extranjeros, además del riesgo de obstrucción a la investigación penal.
Los procesados —identificados como David Thomas Wise (57), Troy Anthony Vasquez (42) y Marisol Rivas (39)— enfrentan cargos formales por los supuestos hechos punibles de tráfico internacional y tenencia sin autorización de sustancias estupefacientes.
Tras la audiencia de imposición de medidas, se dispuso que los dos hombres cumplan la reclusión en el Centro Nacional de Prevenidos (ex-Tacumbú) en Asunción, mientras que la mujer será trasladada al Complejo Penitenciario para Mujeres Privadas de Libertad (COMPLE), ubicado en la ciudad de Emboscada.
La carga de droga premium, que posee un elevado porcentaje de THC y venía completamente embalada al vacío, fue transportada al país en un jet ejecutivo Bombardier Challenger, con matrícula norteamericana N116HL.
El alquiler de la aeronave privada demandó un desembolso superior a los 91.875 dólares, en un itinerario de vuelo que se inició en Miami y realizó una escala técnica en Ciudad de Panamá antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi.
El cargamento ilícito fue descubierto cuando David Thomas Wise regresó al hangar privado donde quedó resguardada la aeronave e intentó retirar varios bolsos negros de su interior. Al ser cuestionado de forma preventiva por los trabajadores del establecimiento, el extranjero aseguró que los bultos contenían instrumentos musicales. Sin embargo, la actitud sospechosa motivó el aviso inmediato a los funcionarios de la Dirección de Aeronáutica Civil, quienes convocaron a militares de la Fuerza Aérea y a agentes especiales de la Secretaría Nacional Antidrogas para proceder a la apertura manual de los equipajes.
En lo que respecta a los responsables del comando de la aeronave, la fiscala antidrogas Ingrid Cubilla resolvió excluir del proceso al copiloto del avión, un joven jamaiquino identificado como Jabari Stephan Brown, debido a que colaboró activamente con los investigadores desde el primer momento.
Un escenario totalmente opuesto pesa sobre el piloto del jet ejecutivo, el estonio Keith Siilats (47), quien abandonó el territorio paraguayo inmediatamente después del aterrizaje del vuelo. La representación fiscal adelantó que se tramitará una orden de captura internacional en su contra, argumentando que el comandante de la aeronave poseía un rol diferenciado dentro de la logística y no podía desconocer la naturaleza ni el volumen del millonario cargamento que transportaba en la bodega de la máquina.





















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