Paraguay atraviesa una disminución sostenida de la tasa de natalidad y ya se encuentra por debajo del nivel de reemplazo poblacional, según explicó Norma Medina, directora general de Producción Técnica Estadística del Instituto Nacional de Estadística (INE).
En entrevista con Radio 1000, la especialista señaló que se trata de un fenómeno demográfico que ya se observó en otros países de América Latina y que actualmente se confirma en Paraguay.
Medina explicó que, en términos demográficos, una tasa de fecundidad cercana a dos hijos por mujer permite mantener el reemplazo generacional. Sin embargo, Paraguay actualmente registra una fecundidad de aproximadamente 1,7 hijos por mujer en edad reproductiva.
“Actualmente ya estamos debajo del nivel de reemplazo. En demografía se estudia que si tenemos una tasa de fecundidad de dos hijos por mujer, todavía estamos reemplazando nuestra población”, explicó.
La directora del INE destacó que la velocidad del descenso registrado en Paraguay es particularmente significativa. Según indicó, el país pasó de un promedio de cinco hijos por mujer a 1,7 en aproximadamente 20 años, un cambio mucho más acelerado que el registrado en varios países europeos, donde el proceso se produjo de manera gradual durante varias décadas.
No obstante, Medina aclaró que la situación no debe ser interpretada como un escenario “apocalíptico”, aunque tendrá consecuencias importantes sobre la estructura poblacional.
“Nuestra población ya no va a crecer en la medida que fuimos creciendo. Pero lo más importante aquí quizás no sea la disminución, sino que nuestra esperanza de vida también va subiendo y nuestra pirámide poblacional va cambiando de forma y nuestra población va a envejecer muy rápido”, sostuvo.
Riesgos ante el envejecimiento poblacional
La especialista advirtió que el envejecimiento de la población podría convertirse en un desafío importante para Paraguay debido a las características actuales del mercado laboral y del sistema de protección social.
“Y tener una población envejecida sin una seguridad social o una condición laboral formal hoy día, esto puede generar graves problemas en Paraguay”, afirmó.
En ese sentido, explicó que Paraguay todavía mantiene elevados niveles de informalidad laboral y que gran parte del cuidado de las personas mayores recae sobre las familias. Sin embargo, el descenso de la fecundidad hará que en las próximas décadas disminuya la cantidad de personas jóvenes disponibles para asumir esas responsabilidades.
“En el caso paraguayo, nosotros todavía tenemos un mercado laboral informal, todavía el cuidado de personas mayores está a cargo de las familias, y esas familias tienen gente joven que ya no va a ocurrir en Paraguay en 20 o 30 años”, señaló.
Políticas para enfrentar la baja fecundidad
Medina indicó que a nivel internacional no existe una única política capaz de revertir de manera efectiva la disminución de la fecundidad. Algunos países optaron por incentivar los nacimientos, mientras otros recurrieron a la inmigración para compensar la reducción de su población en edad laboral.
Como ejemplo, mencionó a varios países europeos que facilitaron el ingreso de trabajadores extranjeros debido a la escasez de mano de obra y al envejecimiento de su población.
También citó el caso de Francia, que implementó incentivos destinados a aumentar la natalidad, entre ellos extensos permisos de maternidad y otros beneficios, aunque estas medidas no lograron revertir completamente la tendencia.
La especialista advirtió además que cualquier política de incentivo a la fecundidad debe ser cuidadosamente diseñada para evitar que termine concentrándose en sectores socialmente vulnerables y contribuyendo a perpetuar situaciones de pobreza.
Mujeres postergan la maternidad
Entre los principales factores que explican el descenso de la fecundidad en Paraguay, Medina mencionó el mayor nivel educativo de las mujeres, las exigencias del mercado laboral, la postergación de la maternidad y la falta de sistemas adecuados de cuidado infantil.
Según explicó, muchas mujeres priorizan durante años su formación y desarrollo profesional y, cuando consideran la maternidad, pueden encontrarse en una etapa de la vida en la que resulta más difícil alcanzar el número de hijos que inicialmente habían proyectado.
También señaló la falta de guarderías y de mecanismos de apoyo para el cuidado de los niños como uno de los factores que influyen en la decisión de tener hijos.
“Las mujeres están cambiando su fecundidad y una de las razones es el tema del mercado laboral, de la mayor formación de las mujeres, de las exigencias para el mercado laboral, de que no cuentan con apoyo como para dejar a sus hijos, por ejemplo, buenas guarderías”, explicó.
Medina destacó además la necesidad de avanzar hacia un sistema nacional de cuidados que permita distribuir las responsabilidades de crianza y cuidado y que no recaigan exclusivamente sobre las mujeres.
La especialista sostuvo que Paraguay necesita analizar estos cambios demográficos con anticipación y desarrollar políticas públicas que permitan afrontar el envejecimiento poblacional, al tiempo de crear condiciones que permitan a las personas decidir libremente y de manera responsable cuándo y cuántos hijos tener.
“Hasta ahora no hay una política única que funcione”, concluyó.

























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