El Departamento de Estado de los Estados Unidos notificó la cancelación de la visa diplomática de la embajadora brasileña en Washington, Maria Luiza Ribeiro Viotti, en el marco de una creciente fricción política entre los gobiernos de Donald Trump y Luiz Inácio Lula da Silva. Fuentes oficiales de la diplomacia estadounidense señalaron que la determinación responde a la falta de respuesta por parte del Palacio de Itamaraty al pedido de aprobación (agrément) para el representante designado por la Casa Blanca, el legislador Daniel Pérez, propuesto el pasado 1 de junio. Desde Washington manifestaron que la medida no constituye una orden de expulsión del territorio norteamericano, sino una acción recíproca que será revertida una vez que se restablezca el equilibrio funcional en las misiones bilaterales.
El trasfondo de la disputa incorpora además la denegación de visados a funcionarios de la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado que planeaban ingresar a territorio brasileño. Desde la cancillería de Brasil se justificó la restricción al alegar preocupaciones sobre eventuales intenciones de influir en el clima político de cara a los comicios presidenciales fijados para el mes de octubre. Por su parte, la administración estadounidense rechazó cualquier cuestionamiento a su comitiva oficial y sostuvo que las visitas formaban parte de agendas rutinarias de cooperación en materia de derechos humanos e integridad institucional.
A la pugna en el terreno diplomático se suman desavenencias en el plano comercial y regional. Recientemente, el Gobierno brasileño formalizó una reclamación ante la Organización Mundial del Comercio debido al incremento de los aranceles impuestos por la Casa Blanca bajo la Sección 301 de su Ley de Comercio, medida que afecta a diversos productos de exportación del país sudamericano con recargos de hasta el 37,5%. En contrapartida, las autoridades norteamericanas reiteraron que mantendrán las políticas de contrapeso operativo mientras persistan los bloqueos administrativos contra sus representantes y misiones acreditadas.
Pese a la aplicación de la sanción administrativa contra la embajadora Viotti, el Departamento de Estado expresó que mantiene el interés de retomar una relación institucional transparente y de pleno diálogo con la mayor economía de América Latina. No obstante, advirtieron que la restitución de la visa de la diplomática dependerá del avance en los trámites de acreditación para el embajador nominado y del levantamiento de las barreras de visado para el personal de la delegación estadounidense en Brasilia, en una coyuntura marcada por la alta tensión política previa a las elecciones generales brasileñas.




















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