Al menos 17 personas murieron y otras 44 resultaron heridas tras un nuevo ataque masivo lanzado por Rusia contra Kiev y su región durante la noche del martes al miércoles, informó el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy. La administración militar de Kiev confirmó que los misiles y drones impactaron edificios residenciales y almacenes. «El enemigo está atacando una vez más deliberadamente a personas e infraestructura civil«, señaló la institución en un comunicado difundido en Telegram.
La ofensiva incluyó el lanzamiento de misiles y drones, en el marco de una campaña de bombardeos a gran escala que, según las autoridades ucranianas, se ha intensificado en los últimos meses y se ha vuelto prácticamente constante durante el verano.
Zelenskyy advirtió que la limitada disponibilidad de misiles interceptores para los sistemas de defensa Patriot, de fabricación estadounidense, está reduciendo la capacidad de Ucrania para neutralizar misiles balísticos, lo que aumenta el impacto de los ataques sobre la población civil.
A través de sus redes sociales, el mandatario reiteró el pedido a sus aliados para acelerar el envío de este tipo de municiones, cuya disponibilidad también se ha visto afectada por el conflicto en Irán.
«Los interceptores balísticos son lo que podría haber salvado las vidas de los que murieron hoy», expresó Zelenskyy. Además, sostuvo que la demora o la negativa de algunos socios a suministrar sistemas de defensa antimisiles «conduce directamente a víctimas y destrucción tan horribles».
En paralelo, y ante el estancamiento de los esfuerzos diplomáticos impulsados por Estados Unidos para alcanzar un acuerdo de paz, Ucrania mantiene sus ataques contra infraestructura estratégica dentro de Rusia con el objetivo de aumentar la presión sobre el presidente Vladímir Putin.
Según Kiev, Zelenskyy aceptó un alto el fuego incondicional propuesto por el presidente estadounidense, Donald Trump, aunque asegura que Moscú rechazó esa iniciativa.
Como parte de esa estrategia, drones ucranianos atacaron un centro logístico de Wildberries, el mayor comercio electrónico de Rusia, ubicado en la región de Tula, al sur de Moscú. Tanto la empresa como el gobernador regional confirmaron el impacto sobre el almacén.
Fuente: AP





















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