El empresario gastronómico Carlos Garay, propietario de Polka Restaurante, generó una amplia repercusión en redes sociales tras publicar un video en el que anunció que dejará de priorizar la contratación de jóvenes de entre 20 y 30 años y que, en adelante, abrirá sus puertas a trabajadores de 40, 50, 60 y hasta 70 años.
En entrevista con Radio 1000, Garay explicó que su decisión no responde a una intención de discriminar por edad, sino a experiencias que, según afirmó, tuvo con varios trabajadores jóvenes. Sostuvo que percibe una falta de compromiso, disposición y voluntad para asumir las exigencias propias del trabajo gastronómico.
«No es que hago discriminación ni nada. Me pasó eso y no es con el primero, también me pasó con varias personas. Entonces hice el video diciendo lo que me está pasando como empresa. No es que falta pagar ni maltrato; no pasa por ahí. Es que no tienen esas ganas, ni ese compromiso, ni ese deseo de querer salir adelante. Quieren todo más fácil», manifestó.
Garay, de 41 años, señaló que desde los 15 años fue incentivado por sus padres a trabajar y que esa experiencia contribuyó a que posteriormente pudiera desarrollar su propio emprendimiento.
«Desde los 15 años mi mamá y mi papá ya me decían: “Tenés que trabajar”. Siempre era esa presión. Lo que tocaba, tenía que hacer. Y gracias a esa presión consigo tener hoy en día un negocio», comentó.
El empresario sostuvo que, desde su perspectiva, actualmente algunos jóvenes llegan a un puesto laboral con exigencias salariales y condiciones que no necesariamente se corresponden con su nivel de experiencia o formación.
«Ya te condicionan cuánto quieren ganar. No pueden pretender ganar tanto dinero si todavía no están formados. El empleador tiene que formarlos, enseñarles y darles experiencia», afirmó.
También cuestionó la resistencia de algunos trabajadores jóvenes a cumplir jornadas durante los fines de semana, algo que considera inherente a la actividad gastronómica.
«Sábado y domingo en gastronomía es muy difícil. Si entrás en el rubro, tenés que saber que en gastronomía se trabaja sábado y domingo. Incluso los feriados. Ahí se cubre el costo y se hace el salario», sostuvo.
“Me sentí más o menos como si les estuviera haciendo un favor”
Garay explicó que una de las principales razones que lo llevó a realizar el video fue la sensación de que, en determinados casos, el empleador termina percibiendo que está haciendo un favor al trabajador al ofrecerle un puesto.
«Te sentís más o menos como que vos les estás haciendo un favor a ellos al darles trabajo. No quieren ponerse la camiseta, salir adelante, ayudar a la empresa. El objetivo final debería ser salir adelante y tener algo en la vida», señaló.
El empresario también mencionó que algunos trabajadores priorizan lo que denominan “paz mental”, algo que, según su percepción, puede entrar en conflicto con las exigencias de determinados empleos.
«También buscan mucho su paz mental. Es imposible que a los 20 años ya te preocupe la paz mental. Hay que pensar en lo que te espera cuando vengan los hijos, las deudas, cuando tengas que pagar el alquiler y la comida. Hay que llevar la vida», expresó.
Garay aclaró que sus cuestionamientos alcanzan tanto a hombres como a mujeres y que, según su experiencia, las situaciones se presentan en ambos casos.
Su llamado a los mayores de 40 años tuvo una rápida respuesta
El empresario aseguró que su publicación tuvo una repercusión mucho mayor a la que esperaba y que recibió una gran cantidad de currículums de personas mayores de 40 años interesadas en trabajar.
«Mi teléfono colapsó de currículums. Dios quiera que pueda darle trabajo a todos, pero soy una empresa chica, una persona que pelea como todos. Soy un funcionario más, no es que soy un patrón que está apartado», explicó.
Incluso, señaló que poco después de publicar el video una persona se presentó frente a su local para solicitar trabajo y que finalmente fue incorporada.
«Ya había gente enfrente de mi local. Ya le agarré a una persona. Me sorprendió, no pensé que iba a ser así. Me dijeron: “No me interesa lo que voy a ganar, quiero trabajar”», relató.
Garay indicó que su restaurante cuenta actualmente con 15 trabajadores y que existen distintos puestos dentro del sector gastronómico, entre ellos recepción, atención de salón, cocina y depósito.
Sin embargo, aclaró que, tras la avalancha de postulaciones, ya logró completar las vacantes disponibles en su establecimiento.
“No es nada personal”
Finalmente, Garay buscó aclarar que su postura no representa un rechazo hacia los jóvenes ni una postura personal contra una determinada generación.
«Que me disculpen, por favor. No es nada personal contra ellos, es solamente algo de trabajo», manifestó.
El empresario sostuvo que su intención es aprovechar la experiencia, conocimiento y predisposición que, según considera, pueden aportar los trabajadores de mayor edad.
«Me estoy enfocando en esa gente que ya tiene experiencia, tiene ganas y tiene conocimiento, porque no está fácil», concluyó.
























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