El abogado Bernardo Villalba, representante legal del exgobernador de Central Hugo Javier González, habló en Radio 1000 sobre el estado de salud de su defendido, su situación económica y las acciones promovidas ante la Corte Suprema de Justicia para buscar la realización de un nuevo juicio.
Villalba señaló que González atravesaba una situación económica muy precaria durante el proceso judicial y aseguró que, en un momento determinado, llegó incluso a pasar varios días sin alimentarse.
“Prácticamente vivía en la indigencia. Durante todo este tiempo del juicio, nosotros estuvimos ahí representándole como amigos: el Dr. Fausto Portillo, el Dr. Idilio Acosta y yo. Fue un juicio largo y, entre otros trabajos que hacemos para vivir, le ayudábamos y nos turnábamos para asistir en su juicio”, relató.
El abogado recordó que, durante una de las audiencias, González sufrió un desmayo y posteriormente supieron que llevaba entre tres y cuatro días sin comer.
“Esa era la situación de Hugo Javier, que no tiene absolutamente nada. Por eso hoy, a primera hora, cuando me llaman y me preguntan, lo primero que pedí fue que, por favor, el sistema público funcione y que le ayuden, porque él no tiene para comprarse un remedio”, manifestó.
Villalba explicó que, en los últimos tiempos, la situación económica de González había mejorado debido a que comenzó a trabajar en una chipería ubicada sobre la ruta, en las cercanías de Emboscada.
Según relató, tras emitirse la orden de captura en su contra, el exgobernador se trasladó hasta Asunción y se presentó voluntariamente ante las autoridades. “A la mañana siguiente, a las 6 de la mañana, él me llama y me dice: ‘Ya estoy acá frente a Judiciales. Ya estoy entrando y me pongo a disposición’”, recordó.
El abogado sostuvo que su defendido siempre confió en que la Corte Suprema revisaría su caso y dispondría la realización de un nuevo juicio, al considerar que la condena de 10 años de prisión es injusta.
Villalba descarta que haya sufrido un ACV
Respecto a la hospitalización de urgencia de González, quien se encontraba recluido en el Centro Nacional de Prevenidos, exPenitenciaría Nacional de Tacumbú, Villalba descartó que haya sufrido un accidente cerebrovascular (ACV).
González fue trasladado inicialmente al Hospital General de Barrio Obrero y posteriormente derivado al Hospital Nacional de Itauguá.
“No fue un ACV. Ya los reportes médicos dan informes claros de que no fue un ACV y de que tiene un golpe en la parte izquierda frontal, que le produjo hematomas”, afirmó.
Villalba señaló que cuenta con fotografías en las que se observan sangre y escoriaciones en el rostro de González. También mencionó que, al ingresar al Hospital de Barrio Obrero, el exgobernador ya se encontraba intubado, lo que, según sostuvo, demostraría que recibió atención médica especializada antes de llegar a dicho centro asistencial.
“Esas fotografías hablan muchísimo de esas escoriaciones en el rostro y eso nada que ver con un ACV. Evidentemente, no soy médico, pero mi papá tuvo un ACV, yo le cuidé durante siete años y sé cómo es el comportamiento físico y los rasgos que deja en el cuerpo una persona que tiene un ACV”, manifestó.
El abogado indicó que coincide con los reportes médicos que descartan un accidente cerebrovascular y mencionó que también escuchó esa versión de parte del director del Hospital Nacional de Itauguá.
Investigan cómo se produjeron los golpes
Villalba sostuvo que ahora corresponde determinar cómo González sufrió los golpes que presenta y si estos fueron producto de una caída accidental o de una agresión.
“Lo que sí sabemos es que no se trata de un ACV y que estos golpes son producidos de manera externa. Ahora, si fue accidental o si fue provocado, es una cuestión que el Ministerio Público y el sistema penitenciario van a determinar a través del informe médico”, explicó.
Agregó que debe revisarse el circuito de cámaras de seguridad del establecimiento penitenciario para determinar los movimientos de González antes de su traslado.
“Dentro de una penitenciaría hay poquísimos puntos oscuros, puntos ciegos. Entonces, se va a ver si alguien se va hacia la celda, si alguien se va hacia el baño. Eso se va a determinar. Para mí es cuestión de horas, ni siquiera de días”, afirmó.
Según Villalba, también será necesario que los médicos establezcan si las lesiones pudieron haberse producido como consecuencia de una caída o si fueron provocadas por otra persona.
Confía en que la Corte ordenará un nuevo juicio
En cuanto a las acciones planteadas ante la Corte Suprema de Justicia, Villalba reconoció que existe una demora en el análisis de los expedientes debido a la cantidad de acciones de inconstitucionalidad que recibe la Sala Constitucional.
“Lastimosamente, la Corte no tiene una capacidad de respuesta a la cantidad de acciones de inconstitucionalidad que se presentan. La Sala Constitucional está en tres ministros y se presenta una inmensa cantidad de acciones por día”, señaló.
No obstante, expresó su esperanza de que el episodio ocurrido con González motive a alguno de los ministros de la Corte a solicitar el expediente y analizar nuevamente el caso.
“Espero que el evento de hoy haga que algún ministro pida a la vista este expediente, lo revise con objetividad, revise los elementos del juicio que produjo el Ministerio Público, mire la sentencia y va a concluir lo mismo que yo: que puede hacerse lugar a la inconstitucionalidad y ordenar un nuevo juicio”, sostuvo.
Finalmente, Villalba reiteró que considera injusta la condena de 10 años de prisión impuesta a González y aseguró que, si se dispone un nuevo juicio, continuará acompañándolo.
“Ahí vamos a estar de vuelta como amigos, más que como abogados de Hugo Javier. Porque yo soy su amigo”, concluyó.






















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