Dos ciudadanos paraguayos y un piloto brasileño serían las tres personas que murieron tras la caída de una avioneta en una zona rural de Água Boa, en el estado brasileño de Mato Grosso. El accidente ocurrió el jueves 10 de septiembre y la aeronave quedó completamente destruida por un incendio.
Debido a la gravedad de los daños, los cuerpos aún no pudieron ser identificados oficialmente. Las autoridades brasileñas recurrirán a pruebas de ADN para confirmar las identidades. Los restos fueron trasladados hasta Cuiabá, mientras investigadores ya establecieron contacto con posibles familiares de las víctimas en Paraguay.
La aeronave involucrada era un Cessna 402B, con matrícula estadounidense N401NA. De acuerdo con las primeras averiguaciones, el avión había sido adquirido unos cuatro meses antes del accidente, pero no contaba con registro ante la autoridad aeronáutica brasileña.
Además, los investigadores detectaron irregularidades en su documentación. Los registros se encontraban desactualizados y la aeronave llevaría varios años sin someterse a una inspección oficial.
El historial del avión también llamó la atención de los investigadores. En 2017, la aeronave había sido incautada en Goiânia mientras transportaba 67 kilos de cocaína. No obstante, la Policía aclaró que, hasta el momento, no existen indicios que permitan afirmar que en el vuelo que terminó en tragedia transportaba drogas u otro tipo de carga ilegal.
Entre las hipótesis que manejan los investigadores figura la posibilidad de que la avioneta haya despegado de Goiânia con Venezuela como destino final. El vuelo habría sido realizado de manera clandestina y podría estar vinculado con una operación de narcotráfico internacional, aunque esta línea investigativa todavía no fue confirmada oficialmente.
La Policía Civil brasileña continúa con las pesquisas para determinar qué provocó el accidente, cuál era el verdadero destino de la aeronave y las circunstancias en las que se realizó el vuelo.





















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