Lo buscaban en Brasil desde 2007 y durante años logró mantenerse fuera del radar. Ahora, Mario Pucheta Martínez, de 57 años, fue detenido en Juan E. O’Leary, Alto Paraná, y quedó nuevamente a disposición de la Justicia, con un pedido de extradición que lo vincula con una investigación por narcotráfico y lavado de dinero.
La captura ocurrió el jueves durante un procedimiento realizado por agentes del Departamento de Convenios y Acuerdos de Cooperación Policial Internacional (Decacpi), en el marco de la denominada Operación Antialias. El operativo fue posible a partir del intercambio de información con la Policía Federal brasileña y el Comando Tripartito.
Pero detrás de la detención hay una historia que se remonta a más de una década y que quedó marcada por una insólita confusión de identidades.
Según los antecedentes difundidos por la prensa paraguaya, la Justicia brasileña generó en 2007 una orden de captura con fines de extradición contra Pucheta, en el marco de la Operación Fénix, una investigación dirigida contra la estructura criminal vinculada a Fernandinho Beira Mar. En Brasil, las acusaciones están relacionadas con tráfico de drogas y lavado de dinero. Las autoridades lo señalaban como un supuesto operador de esa organización en Paraguay.
Cinco años después, en setiembre de 2012, la historia tomó un giro inesperado.
La Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) capturó en Presidente Franco a un hombre que era identificado como Mario Pucheta o Jorge Fretes. Sin embargo, el detenido sostuvo desde el comienzo que se trataba de una confusión: aseguró que su verdadero nombre era Juan Pucheta Martínez, hermano mayor de Mario, y que las autoridades lo habían confundido con el hombre requerido por Brasil.
En aquella época, la propia Justicia paraguaya registró la controversia. El detenido afirmó que él y su hermano se parecían físicamente y que Mario era quien realmente estaba siendo buscado por las autoridades brasileñas. El pedido de extradición estaba relacionado con investigaciones realizadas entre 2006 y 2007 por supuesto narcotráfico.
Finalmente, según los antecedentes difundidos ahora, Juan Pucheta fue extraditado a Brasil en 2012. Una vez en ese país, se habría confirmado que no era la persona buscada y fue liberado, para luego regresar a Paraguay.
Mario Pucheta reapareció ahora en Juan E. O’Leary, donde fue localizado en un procedimiento policial. La investigación paraguaya también lo vincula con causas locales, entre ellas el millonario asalto a la bóveda de la Asociación de Trabajadores Cambistas de Ciudad del Este, ocurrido en 2024 mediante un túnel.
De acuerdo con las investigaciones, Pucheta habría financiado la estadía de los delincuentes brasileños que construyeron el túnel y recibió una presunta participación en el botín. En 2024, una propiedad vinculada a él en Presidente Franco ya había sido allanada y los investigadores encontraron allí un documento que, según la pesquisa, contenía instrucciones relacionadas con el golpe.
Ahora, además de las causas que enfrenta en Paraguay, pesa sobre él el requerimiento de la Justicia brasileña. La acusación de ese país lo relaciona con tráfico de drogas y lavado de dinero, dentro de una investigación sobre la estructura de Fernandinho Beira Mar. Se trata de imputaciones atribuidas a la investigación y no de una condena definitiva.
La detención vuelve a poner en escena una historia de identidades cruzadas, órdenes internacionales y una extradición que, según los antecedentes publicados, terminó afectando al hombre equivocado.
El detenido Mario Pucheta Martínez quedó depositado en la Dirección de Policía de Alto Paraná, con asiento en Ciudad del Este, desde donde lo van a llevar a las distintas unidades fiscales y oficinas judiciales en las que tiene causas pendientes.
Fuente: Abc Color





















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