Nacido en Paraguay, Juan Ramón Ortigoza, alias «El Groso», volvió a la Villa 31 después de haber extendido, según la investigación, sus movimientos hacia distintos puntos del conurbano bonaerense. Esta vez, su regreso al barrio terminó con un nuevo operativo y su detención.
La causa está en manos del Juzgado Federal de Tres de Febrero, a cargo del juez Juan Martín Culotta. Como parte del expediente se realizaron otras diez redadas en los partidos de Malvinas Argentinas y Merlo, procedimientos que fueron llevados adelante por la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas.
Entre los elementos secuestrados apareció una pistola Bersa calibre 9 milímetros. El arma tenía, además, un antecedente: había sido denunciada como robada en Malvinas Argentinas en marzo de este año.
No era la primera vez que Ortigoza quedaba en la mira de la Justicia. “El Groso” había sido detenido por la Policía Federal en julio de 2019, cuando ya era señalado como un hombre con peso dentro del mundo del narcomenudeo.
En aquel momento, la investigación lo vinculaba con “Los Sampedranos”, una antigua estructura de vendedores de droga paraguayos que operaba en la zona de Retiro. El nombre de la organización hacía referencia al origen de varios de sus integrantes, provenientes de San Pedro, Paraguay.
La banda había logrado sostenerse durante años pese a los operativos de las fuerzas federales. Según los antecedentes de la causa, sus integrantes habían manejado puntos de venta y corralones ilegales y, en distintos procedimientos, habían enfrentado a tiros a efectivos de Gendarmería.
Para entonces, de acuerdo con la acusación judicial, Ortigoza ya había conseguido ocupar un lugar de importancia dentro de esa estructura y manejar sumas considerables de dinero.
La detención de 2019 ocurrió poco antes del amanecer. Los investigadores llegaron hasta un departamento del primer piso de la manzana 100, después de subir por una escalera caracol. Allí encontraron a Ortigoza junto a una joven de 20 años.
El operativo terminó con 17 personas detenidas y fue el resultado de una investigación que se había extendido durante 390 días. El expediente estaba entonces bajo la órbita de la Fiscalía Federal N° 1, cuyo secretario era Javier D’Elio.
Siete años después, “El Groso” volvió a quedar frente a la Justicia. Esta vez, la investigación volvió a llevarlo al territorio donde había construido parte de su historia: la Villa 31.
Fuente: Infobae






















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