El diario ecuatoriano Expreso publicará el viernes 9 de octubre su última edición impresa, después de 53 años de circulación. La decisión se produce en medio de una disputa entre su empresa editora, Gráficos Nacionales (Granasa), y organismos del Estado por el control de parte del paquete accionario de la compañía.
Granasa, con sede en Guayaquil, continuará con la publicación de Expreso en formato digital. La empresa sostiene que durante los últimos meses ha enfrentado una serie de actuaciones administrativas y judiciales que, a su juicio, buscan presionar al medio y afectar su línea editorial crítica del gobierno de Daniel Noboa.
La Superintendencia de Compañías intervino Granasa en febrero de este año. Según el organismo de control, la medida buscaba supervisar la situación económica y financiera de la compañía y corregir las irregularidades detectadas. La intervención está relacionada, entre otros puntos, con una controversia sobre la titularidad de acciones y con información solicitada por Inmobiliar, entidad estatal que posee el 2,56% del capital de la empresa.
El conflicto accionario se remonta a una transferencia realizada en 2020. La disputa involucra un paquete equivalente al 40% de las acciones y ha derivado también en actuaciones judiciales y penales. Granasa cuestiona el proceso y sostiene que existe un intento de avanzar sobre el control de la compañía.
A este escenario se sumaron investigaciones y denuncias contra la empresa. Granasa ha denunciado lo que califica como un proceso de hostigamiento institucional y sostiene que las distintas actuaciones terminaron afectando su capacidad financiera.
La empresa editorial confirmó que Expreso dejará de imprimirse después de más de cinco décadas. En un editorial publicado esta semana, Granasa señaló que el cierre de la edición en papel implica también el fin de una fuente de ingresos que sostenía a trabajadores y sus familias.
La situación generó preocupación entre organizaciones vinculadas a la libertad de prensa. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y otras entidades expresaron inquietud por el impacto que el conflicto podría tener sobre la sostenibilidad del medio y el ejercicio del periodismo crítico en Ecuador.
Desde Expreso aseguran que la intervención estatal no modificará su independencia editorial. La versión digital del diario continuará funcionando, aunque el cierre de la edición impresa abre ahora una nueva etapa para uno de los periódicos tradicionales de Ecuador.
El último ejemplar de Expreso llegará a los lectores el 9 de octubre. Después de 53 años, la rotativa se detendrá, pero el medio continuará su actividad en plataformas digitales.
Fuente: Quito – AFP
























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