La Oficina de Prensa de la Santa Sede emitió un reporte médico actualizado sobre la salud del papa León XIV tras completarse la cirugía torácica a la que se sometió en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma. Los análisis e informes histológicos realizados inmediatamente después de la intervención confirmaron que la lesión pulmonar detectada correspondía a un cáncer de pulmón en fase incipiente.
La confirmación de la patología representa una actualización respecto a los comunicados preliminares emitidos al ingresar el Santo Padre al centro asistencial, los cuales mencionaban la retirada de un nódulo. Tras ser intervenido este martes, el equipo de especialistas confirmó que el tumor era un adenocarcinoma, considerado el tipo más frecuente de cáncer de pulmón de células no pequeñas.
De acuerdo con el boletín médico detallado, la cirugía se extendió por espacio de 90 minutos dentro de un procedimiento global de tres horas. A diferencia de una extracción focalizada, el equipo de cirujanos realizó una lobectomía pulmonar mediante técnicas mínimamente invasivas asistidas por video, resecando de forma completa el lóbulo inferior del pulmón derecho para asegurar la eliminación del tejido afectado.
La compleja operación estuvo encabezada por el especialista en cirugía torácica, profesor Stefano Margaritora, asistido por los doctores Elisa Meacci, María Teresa Congedo y Leonardo Petracca Caravella, junto al equipo anestesiológico dirigido por el profesor Massimo Antonelli. En la sala de operaciones estuvieron presentes además el médico personal del Pontífice, Luigi Carboni, y el comandante de la Gendarmería Pontificia.
Pese a la confirmación del diagnóstico oncológico, el equipo médico enfatizó que la detección en etapa muy temprana y bien delimitada resulta clave para el éxito del tratamiento. Los especialistas señalaron que la sola extirpación del lóbulo pulmonar podría ser suficiente como abordaje curativo principal, otorgando al Pontífice de 71 años un pronóstico clínico sumamente favorable y sin complicaciones posoperatorias.
Tras despertar de la anestesia en óptimas condiciones, el papa León XIV fue trasladado a su habitación privada en el décimo piso del Policlínico Gemelli, donde mostró buen ánimo e incluso solicitó cenar pocas horas después del procedimiento. Se prevé que el Santo Padre permanezca internado bajo rigurosa observación médica durante aproximadamente una semana antes de recibir el alta para cumplir su convalecencia.























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