La reciente fractura y los posteriores movimientos en la cúpula del Partido Colorado alcanzaron de lleno al Gabinete Ejecutivo. En un extenso diálogo con los medios, el ministro del Interior, Enrique Riera, abordó la coyuntura política y sentó una postura firme al ponerse del lado del presidente de la República, Santiago Peña, y del vicepresidente Pedro Alliana.
Consultado de manera directa sobre el impacto que generó la foto entre Horacio Cartes y Mario Abdo Benítez en la residencia del titular de la ANR, Riera no ocultó su desazón. “A mí no me molestó, a mí me dolió. Para serle franco, yo creo en Dios y en la Biblia, y creo en la reconciliación de las personas, pero hay un proceso: arrepentimiento, propósito de enmienda, penitencia y reconciliación”, afirmó el ministro al cuestionar que se haya concretado un abrazo sin las explicaciones correspondientes hacia la dirigencia que lo defendió durante años.
Respecto a su continuidad en la conducción política de la cartera estatal, el titular de Interior descartó de plano un eventual retorno a su banca en la Cámara de Senadores para sumarse a la disidencia o a la línea cartesiana. “Yo voy a hacer lo que el Presidente diga. Él me designó por confianza y me voy a quedar con él hasta que él diga y le voy a ser útil donde diga. Para mí, salvar la democracia es darle continuidad al Partido Colorado”, enfatizó Riera, ratificando su adhesión al liderazgo del Poder Ejecutivo.
En su análisis sobre el agotamiento del diálogo previo dentro del movimiento Honor Colorado, el secretario de Estado recordó que tanto Peña como Alliana buscaron consensos previos para la conformación de espacios de cara al futuro político. Explicó que se agotaron las instancias de conversación sincera y que, al no llegarse a un acuerdo equilibrado, el equipo del Gobierno decidió tomar su propia senda política en favor de la lealtad e independencia institucional.
Durante la entrevista, Riera aprovechó además para cuestionar duramente los persistentes ataques mediáticos dirigidos contra el Banco Central del Paraguay y ciertas entidades bancarias por parte del grupo de medios ABC Color. El ministro sostuvo que estas publicaciones encubren un intento de presión política e institucional para favorecer litigios y situaciones judiciales particulares de personas vinculadas a dicho grupo periodístico, advirtiendo sobre el riesgo que ello implica para la estabilidad del sistema.
De esta manera, las expresiones de Enrique Riera confirman una reconfiguración interna dentro del equipo de gobierno, donde importantes figuras ministeriales deciden cerrar filas de manera irrestricta en torno al presidente Santiago Peña y la figura del vicepresidente Alliana. El ministro remarcó que su actuación responderá siempre a convicciones doctrinarias y no a meras conveniencias ni coyunturas pragmáticas en el tablero político.






















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