Carlos Cáceres, gerente de Ganadera Katupyry y cofundador de Vakappy, en charla con Radio 1000, destacó que en un escenario global marcado por el incremento sostenido del consumo internacional de carne, la ganadería atraviesa un momento excepcional.
Refirió que los precios de la hacienda alcanzaron marcas históricas que rompen con todas las previsiones de los últimos años, aunque persisten desafíos estructurales vinculados al tipo de cambio y la necesidad de optimizar la eficiencia productiva.
Explicó que años atrás, hablar de un valor de USD 4 por kilo de carcasa parecía una meta lejana y optimista, en momentos en que los valores oscilaban entre los 3,3 y USD 3,5. Sin embargo, el dinamismo de la demanda mundial disparó los números actuales a una franja de entre 5,50 y USD 5,60 por kilo de carcasa.
No obstante, Cáceres habló sobre un contrapeso ineludible que es la debilidad del dólar. Si bien una venta que antes redituaba USD 40.000 hoy arroja unos USD 50.000, al realizar la conversión local el poder de compra se equipara al de periodos anteriores. Sin los altos precios internacionales actuales, este escenario cambiario hubiera derivado en una crisis compleja para los productores.
Además, se refirió al buen momento que se refleja igulamente en la alta cotización del ternero.
El gran desafío del segmento es lograr que la hembra destetada entre 180 y 200 kilos llegue a 300 o 350 kilos para su primer servicio y preñez lo antes posible. Esto requiere una planificación estricta que abarque pasturas, manejo de agua, reservas forrajeras para el invierno y sanidad.
«Cuando el precio está bien, se esconde mucha ineficiencia», resumió Cáceres. Con un mercado internacional exigente y firme, el verdadero diferencial para consolidar el crecimiento de la ganadería dependerá de la capacidad de gestión intrafinca de cada productor, puntualizó.























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