Un joven de 18 años murió y otras dos personas resultaron heridas en un accidente de tránsito ocurrido recientemente en San Lorenzo. El siniestro involucró a un conductor que dio positivo a la prueba de alcotest, hecho que reavivó el reclamo por mayores controles para prevenir la conducción bajo los efectos del alcohol.
Tras lo ocurrido, el defensor del Pueblo Rafael Ávila Macke, expresó su preocupación por la falta de medidas preventivas sostenidas y pidió a las autoridades intensificar los controles en las calles y rutas del país.
«No podemos seguir contando muertos en nuestras rutas y calles mientras esperamos que ocurra otra tragedia para tomar medidas. Quien decide conducir bajo los efectos del alcohol pone en peligro no solamente su propia vida, sino también la de personas inocentes que tienen derecho a regresar sanas y salvas a sus hogares. La vida humana no puede quedar a merced de la irresponsabilidad de unos pocos», manifestó.
En ese sentido, la Defensoría del Pueblo instó a la Policía Nacional, la Patrulla Caminera, las municipalidades y demás instituciones competentes a implementar operativos permanentes, sorpresivos y coordinados.
El organismo planteó que los controles deben intensificarse principalmente durante las noches, madrugadas, fines de semana y feriados, además de zonas de alta circulación y sectores identificados como puntos de riesgo.
Ávila también cuestionó que los procedimientos se concentren en determinadas temporadas o se activen únicamente después de accidentes con consecuencias fatales. Sostuvo que la prevención debe ser una tarea constante y que las normas de tránsito deben cumplirse sin excepciones.
«Las autoridades tienen la obligación de prevenir, controlar y hacer cumplir la ley. No queremos controles de alcoholemia solamente después de un accidente fatal o durante determinadas temporadas. Exigimos controles permanentes, rigurosos y sin privilegios. Cada vida que se pierde representa una familia destruida y un daño irreparable que, en muchos casos, pudo haberse evitado», afirmó.
Por último, la Defensoría solicitó a la Agencia Nacional de Tránsito y Seguridad Vial fortalecer la coordinación entre las instituciones y poner en marcha estrategias de prevención, fiscalización y seguimiento.
El objetivo, según señaló, es establecer acciones con resultados concretos y verificables que contribuyan a reducir los siniestros viales vinculados al consumo de alcohol.






















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