Rusia empleó esta madrugada para reanudar sus ataques a las infraestructuras energéticas ucranianas 450 drones y más de 70 misiles, según dijo en su cuenta de X el ministro de Exteriores de Ucrania, Andrí Sibiga.
Sibiga señaló que el ataque, que se produce cuando las temperaturas se sitúan en 20 grados bajo cero en algunos lugares de Ucrania, tuvo entre sus objetivos regiones ucranianas como Kiev, Dnipropetrovsk, Járkiv, Sumi y Odesa.
El presidente ruso, Vladímir Putin, «ha esperado a que las temperaturas bajen y ha acumulado drones y misiles para continuar sus ataques genocidas contra el pueblo ucraniano», dijo Sibiga.
En la ciudad oriental de Kharkiv, al menos dos personas sufrieron heridas a causa de bombardeos rusos, indicó el jefe militar regional, Oleg Synegubov. El funcionario sostuvo que el ataque, que se prolongó durante varias horas, apuntó contra infraestructura energética y buscó “causar la máxima destrucción y dejar a la ciudad sin calefacción durante las heladas severas».
Synegubov explicó que las autoridades debieron cortar el suministro de calefacción a más de 1.100 viviendas para evitar que el sistema general se congelara. Además, exhortó a la población a acudir a los “puntos de invencibilidad”, centros habilitados las 24 horas para que los residentes puedan resguardarse del frío extremo.





















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