Tras los hechos de violencia que obligaron a la suspensión del superclásico entre Olimpia y Cerro Porteño, autoridades y representantes de los clubes involucrados manifestaron su postura, centrando la atención en el esclarecimiento de lo ocurrido y en las responsabilidades organizativas.
Blas Reguera, presidente de la institución azulgrana, señaló que «queremos llegar al fondo de la cuestión», remarcando la necesidad de determinar con precisión qué sucedió y qué protocolos de seguridad fueron aplicados durante el evento. En ese sentido, también recordó que «el club local es el encargado de la seguridad», deslizando posibles responsabilidades en la organización del encuentro.
Asimismo, se insistió en que «no es momento de hablar de tres puntos», priorizando el análisis de los incidentes por encima de cualquier resolución deportiva inmediata. No obstante, se dejó en claro que posteriormente se pelearán los puntos en las instancias correspondientes y que no existe intención de ceder en ese aspecto.
Finalmente, se apuntó a la organización del partido como principal responsable de lo ocurrido, en medio de un clima de tensión que ahora será evaluado por las autoridades competentes.
Por su parte, Rodrigo «Coto» Nogués, titular del Decano, dijo que «nosotros no tenemos que hacer nada. Tenemos que esperar el informe del árbitro. Olimpia preparó una fiesta. La decisiones se deben tomar en base a lo ocurrido».
«Lo ideal siempre es ganar los puntos en cancha, pero los reglamentos están para ser respetados. Nosotros vamos a precautelar nuestros derechos», remarcó Nogués.






















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