A un año del inicio de su construcción, las estructuras de hormigón y fundaciones de la futura sede del Museo de Ciencias empiezan a ganar altura en la Costanera Norte de Asunción. El proyecto, cuya inauguración está prevista para dentro de dos años, se perfila como un centro de referencia regional y representa la inversión más grande y ambiciosa en la historia de los museos de Paraguay.
Ubicado junto a la bahía de Asunción, el complejo contempla una construcción de 16.000 m² y 4 hectáreas de parque integrados en un terreno de 5 hectáreas, posicionándose como una de las obras de mayor complejidad técnica y arquitectónica de la región.
El diseño del edificio está inspirado en la arquitectura vernácula paraguaya del kuláta jovái, reinterpretado en múltiples niveles. «Al comienzo le decíamos el edificio del MuCi, pero ya está lejos de ser eso. Ahora se entiende la escala de este proyecto», destacó Paola Martínez, directora ejecutiva de la institución.
El MuCi nació en 2021 como una iniciativa privada financiada por capital filantrópico estadounidense y paraguayo, y ya cuenta con los fondos necesarios para su construcción y puesta en funcionamiento, abriendo también la posibilidad de recibir aportes de personas y empresas para asegurar su sostenibilidad a largo plazo.
Una de las grandes atracciones del museo será el planetario Blas Servín, que contará con una cúpula de 24 metros de altura con tres pisos internos y capacidad para 200 personas por función. Este espacio empleará el sistema CX de Cosm, la propuesta de domo LED inmersivo más avanzada del mundo, la cual utiliza una pantalla emisora de luz en lugar de los sistemas de proyección tradicionales. Esta tecnología ofrecerá shows cada hora con imágenes de un realismo y contraste superiores, superando en más de 100 veces la brillantez de los planetarios convencionales.
El entorno del museo albergará 4 hectáreas de un parque vivo diseñado bajo criterios científicos para recrear las principales ecorregiones del país, como el Gran Chaco (húmedo y seco), el Cerrado, el Bosque Atlántico del Alto Paraná, los humedales y la selva central.
El predio incluirá jardines temáticos, un bioestanque, un mariposario, terrazas verdes con área de observación astronómica y exhibiciones al aire libre. Asimismo, el complejo ofrecerá una experiencia completa con un auditorio, anfiteatro, biblioteca, salas de experimentación, vivero de plantas nativas, tiendas, comedor, cafetería y un restaurante de autor.























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