Un cargamento de 311,2 kilogramos de marihuana tipo hachís fue incautado durante la inspección física de dos camionetas provenientes de Estados Unidos, transportadas en un contenedor de importación que arribó a Terport Villeta.
El procedimiento fue realizado el 27 de julio de 2026 por funcionarios de la Gerencia General de Aduanas de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT). Durante la apertura del contenedor, los intervinientes percibieron un fuerte olor compatible con sustancias estupefacientes, lo que motivó una inspección más exhaustiva.
En una caja incorporada a la carrocería de una de las camionetas fueron halladas bolsas de polietileno que contenían paquetes de aproximadamente 2,5 kilogramos cada uno con una sustancia que, tras un análisis de campo, dio positivo a marihuana tipo hachís.
La intervención fue comunicada a la Dirección General de Vigilancia Aduanera, la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) y el Ministerio Público. Posteriormente, bajo la dirección de la fiscal de la Unidad Especializada de Lucha contra el Narcotráfico de la Capital, Pamela Pérez, se realizó una inspección intrusiva que permitió descubrir más compartimientos ocultos en ambos vehículos.
Los compartimientos debieron ser forzados para extraer la droga. El pesaje final confirmó la incautación de 311,2 kilogramos de marihuana tipo hachís, que quedaron a disposición del Ministerio Público como evidencia.
En entrevista con Radio 1000, el ministro de la SENAD, Jalil Rachid, explicó que las organizaciones criminales continúan perfeccionando los métodos utilizados para el tráfico internacional de drogas.
Indicó que las camionetas fueron especialmente modificadas para ocultar la carga ilícita en compartimientos construidos dentro de la carrocería, sin alterar la apariencia de la cabina del vehículo.
Asimismo, reveló que los traficantes utilizaron un sistema de blindaje con material similar al plomo alrededor de los compartimientos donde se ocultaba la droga, con el objetivo de dificultar su detección mediante escáneres de control aduanero.
Rachid señaló que el hachís incautado tendría un valor estimado de entre US$ 10.000 y US$ 14.000 por kilogramo en el mercado brasileño, de acuerdo con referencias de la Policía Federal de Brasil. A ese monto, añadió, deben sumarse los costos logísticos del envío, la adquisición de los vehículos y las modificaciones realizadas para acondicionarlos al transporte clandestino de la droga.
El titular de la SENAD recordó además que, si bien en algunos estados de Estados Unidos está permitida la posesión o el consumo de marihuana con fines recreativos, esa legislación no ampara el envío de cargamentos de esta magnitud a otros países. En ese sentido, enfatizó que el tráfico internacional de estupefacientes constituye un delito en Paraguay y es sancionado por la legislación nacional.
Las autoridades continúan con las investigaciones para identificar a los responsables del envío y determinar el destino final que tendría el cargamento.
Fuente: DNIT





















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