La tensión en Oriente Medio volvió a dispararse tras una nueva escalada militar entre Irán e Israel, un enfrentamiento que complica los esfuerzos diplomáticos y aumenta la preocupación por una expansión del conflicto en la región.
La crisis se agravó luego de que la Guardia Revolucionaria iraní lanzara once misiles de largo alcance contra territorio israelí. Desde Teherán señalaron que la ofensiva fue una respuesta a las recientes operaciones militares israelíes en el Líbano, donde los bombardeos sobre Beirut pusieron fin al alto el fuego que se mantenía con el grupo Hizbulá.
La ofensiva provocó momentos de incertidumbre en varias zonas del norte de Israel. Las sirenas antiaéreas se activaron repetidamente y las autoridades ordenaron a la población buscar refugio ante la amenaza de un posible impacto. No obstante, las Fuerzas de Defensa israelíes informaron posteriormente que todos los misiles fueron interceptados por sus sistemas de defensa, sin que se registraran víctimas ni daños de consideración.
La respuesta israelí llegó pocas horas después. Durante la madrugada, aviones de combate llevaron a cabo una serie de ataques sobre distintos puntos de Irán. Habitantes de ciudades como Isfahán, Tabriz y Teherán reportaron explosiones y fuertes detonaciones que sacudieron varios sectores urbanos.
Hasta el momento, las autoridades iraníes no han difundido información oficial sobre eventuales víctimas o daños causados por los bombardeos. Sin embargo, el intercambio de ataques evidencia un nuevo nivel de confrontación entre ambos países, que han pasado de enfrentamientos indirectos a operaciones militares abiertas y directas, elevando el riesgo de una mayor desestabilización regional.
Fuente: AP News
























Discussion about this post