La agente fiscal Mónica Martínez Arrúa logró la condena de un hombre a 30 años de pena privativa de libertad por los hechos punibles de homicidio doloso y abuso sexual en niños, cometidos contra su hija biológica de apenas dos años y cuatro meses de edad.
En la misma causa, el Tribunal de Sentencia condenó a la madre y a la abuela de la víctima a 22 años de prisión cada una, al ser halladas culpables en calidad de cómplices.
Durante el juicio oral, la representante del Ministerio Público presentó diversas pruebas que permitieron demostrar la responsabilidad de los acusados. En el curso de la investigación, los intervinientes detectaron contradicciones en las versiones brindadas por los procesados respecto al lugar y la hora del fallecimiento de la niña. Asimismo, se comprobó que el cuerpo fue trasladado desde Encarnación hasta Coronel Bogado con el propósito de ocultar las verdaderas circunstancias de la muerte.
Según los antecedentes del caso, el hecho ocurrió el 24 de agosto de 2024 en un inquilinato de Encarnación, donde residían los involucrados. De acuerdo con la acusación, las agresiones perpetradas por el ahora condenado provocaron la muerte de la menor, situación que posteriormente fue encubierta por la madre y la abuela.
Tras el hecho, los implicados trasladaron a la niña, ya sin signos de vida, hasta el Hospital Distrital de Coronel Bogado, ubicado a unos 50 kilómetros del lugar donde ocurrió el crimen. Aunque los médicos intentaron reanimarla, constataron que había fallecido varias horas antes. Además, observaron lesiones compatibles con una posible agresión, por lo que dieron aviso inmediato al Ministerio Público.
El Tribunal de Sentencia que dictó la condena estuvo presidido por la magistrada Nilda Caballero e integrado además por las juezas Diana Arana y Liz Sanabria de Gneiting.
Fuente: Ministerio Público




















Discussion about this post