La Federación de la Producción, la Industria y el Comercio, en un frente común con las organizaciones empresariales más importantes del país, emitió un enérgico pronunciamiento institucional para manifestar su profunda preocupación ante la decisión del Poder Ejecutivo de apartarse de los mecanismos legales vigentes para fijar el reciente reajuste del salario mínimo.
El documento, titulado de forma categórica «No es el monto, es el mensaje» y refrendado por la Unión Industrial Paraguaya (UIP), la Asociación Rural del Paraguay (ARP) y la Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay (CNCSP), enciende las alarmas sobre el quiebre de las reglas de juego institucionales.
El núcleo de la protesta del sector privado no radica en el impacto financiero del porcentaje decretado —el cual estableció una suba del 5%, situando el sueldo básico en G. 3.044.000— sino en el abierto desacato a la Ley N.º 5764/2016. Dicha legislación estipula de manera taxativa que el ajuste anual debe responder de forma estricta e indexada a la variación interanual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) calculado por el Banco Central del Paraguay (BCP), indicador que en este periodo cerró en un 2,4%.
Al duplicar ese margen por motivos políticos, los gremios sostienen que el Gobierno destruye la previsibilidad que el país tardó años en consolidar ante los mercados mundiales.
En el texto, el empresariado advierte que sustituir una regla técnica transparente por una resolución netamente unilateral echa un «precedente alarmante que genera una peligrosa incertidumbre» dentro del tejido productivo nacional. Remarcaron que la atracción de capitales y el sostenimiento del empleo formal no se alimentan de voluntades coyunturales, sino de la certeza absoluta de que el marco jurídico de la nación se respetará sin excepciones de tinte populista. Asimismo, calificaron de «particularmente preocupante» la actuación del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS), acusando a la cartera de haber omitido su rol de garante legal en la mesa de negociaciones.

Hacia el término del manifiesto, la FEPRINCO ratificó la vocación aperturista del sector privado al diálogo y a las mesas técnicas de concertación con los representantes del Estado paraguayo. Sin embargo, hicieron una exhortación firme y formal a todas las dependencias del Poder Ejecutivo para que las determinaciones de gran envergadura socioeconómica vuelvan a ceñirse con rigurosidad a los ordenamientos constitucionales y legales vigentes, salvaguardando la seguridad jurídica como el único motor real capaz de asegurar un crecimiento sostenido para el Paraguay.






















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