Irán afirmó este domingo que atacó un segundo buque que navegaba por el estrecho de Ormuz, en medio de una nueva escalada militar con Estados Unidos, que horas antes lanzó una ofensiva contra territorio iraní en respuesta al bombardeo de un carguero que transitaba por esa estratégica ruta marítima.
La Guardia Revolucionaria informó, a través de un comunicado difundido por la radiodifusora estatal IRIB, que la nueva acción estuvo dirigida contra «una segunda embarcación infractora» que, según Teherán, incumplía las restricciones impuestas para la navegación en la zona.
Previamente, el cuerpo militar había anunciado el cierre del estrecho de Ormuz y aseguró que varias embarcaciones desobedecieron la orden de circular únicamente por un corredor autorizado. También indicó que una de ellas fue obligada a detener su marcha después de que las fuerzas iraníes realizaran disparos de advertencia.
La tensión aumentó durante la madrugada de este domingo, sábado por la noche en Estados Unidos, cuando el Comando Central estadounidense (Centcom) confirmó el inicio de una nueva ronda de ataques contra Irán. Washington justificó la operación como represalia por el ataque iraní contra un buque portacontenedores con bandera de Chipre que atravesaba el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con el Centcom, el impacto provocó un incendio a bordo y daños en la sala de máquinas de la embarcación, lo que obligó a interrumpir su travesía. Además, un integrante de la tripulación permanece desaparecido. Las fuerzas estadounidenses sostuvieron que la ofensiva busca «degradar la capacidad» de Irán para lanzar nuevos ataques contra el tráfico marítimo en esa vía estratégica.
En paralelo, medios iraníes reportaron explosiones en la provincia de Bushehr, donde se ubica una central nuclear, así como en otras localidades cercanas al estrecho de Ormuz. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre víctimas ni sobre la magnitud de los daños.
Como respuesta a los bombardeos estadounidenses, Teherán lanzó misiles y drones contra varios países de la región que albergan bases militares de Estados Unidos, entre ellos Jordania, Kuwait y Catar, ampliando el alcance del conflicto.
En el plano político, el presidente del Parlamento iraní y principal negociador del país, Mohamad Baqer Qalibaf, lanzó una dura advertencia a Washington. «La era de los acuerdos unilaterales ha terminado. Os lo dijimos: cumplid vuestra palabra o pagad el precio. La realidad está llamando a la puerta», escribió en la red social X.
El mensaje fue acompañado por una imagen de un apartado del memorando de entendimiento firmado entre ambos países el pasado 17 de junio, en el que se hacía referencia a la reapertura del estrecho de Ormuz. Qalibaf destacó la frase que señala que «la República Islámica de Irán tomará las medidas necesarias», en alusión al deterioro del acuerdo.
Ese entendimiento había sido alcanzado con el objetivo de poner fin a las hostilidades, restablecer la navegación por el estrecho y abrir negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, dio recientemente por terminado el pacto tras la reanudación de los ataques en Oriente Medio.




















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