Un hecho con derivación fatal se registró durante el mediodía de este sábado en el barrio San Rafael de Ciudad del Este. La víctima fue identificada por las autoridades como Willian Ramón Garcete Cabrera, de 30 años de edad, quien falleció a raíz de un impacto de bala a la altura del abdomen. El ataque ocurrió dentro del sector 3 del mencionado barrio, en las inmediaciones de una vivienda abandonada y frente a la residencia de Marcos Samuel Aranda Alcaraz, de 22 años, quien se encuentra cumpliendo con la medida cautelar de arresto domiciliario.
De acuerdo con las informaciones preliminares, el trasfondo del crimen se remonta a un asalto ocurrido momentos antes contra el padre de la víctima, Ramón Garcete, propietario de una cancha de piki vóley en la zona. El hombre fue sorprendido por dos sujetos cuando salía de su vivienda, quienes lo golpearon en la cabeza con la culata de un arma de fuego para despojarlo de la suma de G. 15 millones y otras pertenencias de valor antes de darse a la fuga. Por las características del ataque, la policía supone que los delincuentes contaban con información precisa sobre el dinero que manejaba la víctima.
Tras ser agredido, Ramón Garcete logró reconocer a los sospechosos por ser personas conocidas del vecindario y le relató lo sucedido a su hijo cuando este llegó al inmueble y lo encontró ensangrentado. Al enterarse de la identidad de los presuntos responsables, Willian Ramón Garcete Cabrera fue hasta el sitio donde se encontraban los señalados para reclamarles por el robo. La confrontación, que se inició con un cruce verbal, escaló rápidamente hasta que uno de los implicados extrajo un arma de fuego y le disparó a quemarropa, causándole la muerte de manera instantánea.
Tras el pedido de auxilio emitido por los familiares, efectivos de la Subcomisaría 1.ª se apersonaron en el lugar y confirmaron el deceso del poblador. La fiscala de turno, Cinthia Leiva, tomó intervención en la causa y dispuso el trabajo en escena del personal de la División de Criminalística, agentes de Investigaciones y el médico forense para el levantamiento de evidencias e inspección del cadáver. El crimen provocó indignación en los residentes del barrio San Rafael, quienes expresaron su preocupación ante los reiterados episodios de inseguridad mientras las autoridades prosiguen con los operativos para dar con el paradero de los imputados.






















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