Irán autorizó el paso de algunos petroleros con crudo iraquí por el estrecho de Ormuz, luego de las gestiones diplomáticas realizadas por Bagdad para proteger una de sus principales fuentes de ingresos ante las restricciones al tránsito marítimo.
La medida fue confirmada el sábado y permitirá que varias embarcaciones atraviesen el corredor energético mediante permisos especiales. Sin embargo, las autoridades no precisaron cuántos buques fueron incluidos, el volumen de petróleo que transportarán ni las fechas en que realizarán los cruces.
La autorización representa una flexibilización limitada y no una reapertura general del estrecho, donde la circulación de embarcaciones continúa afectada por la tensión regional y los riesgos de seguridad.
El permiso fue concedido después de varias solicitudes presentadas por Irak a través de canales diplomáticos. El tema formó parte de las conversaciones sostenidas durante la reciente visita a Bagdad del presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf.
El Gobierno iraquí había solicitado condiciones especiales para sus cargamentos debido a la relevancia del petróleo para las finanzas nacionales. Aunque Irán había anunciado meses atrás que los buques iraquíes quedarían exentos de algunas restricciones, Bagdad continuó negociando autorizaciones concretas para asegurar el tránsito.
Otro obstáculo es que Irak no dispone de una flota nacional suficiente para transportar toda su producción y depende de embarcaciones extranjeras. Esta situación dificulta el traslado de crudo y puede obligar a revisar individualmente la bandera, propiedad y operación de cada petrolero.
Antes de las afectaciones al tránsito marítimo, Irak producía cerca de cuatro millones de barriles diarios y enviaba gran parte de sus exportaciones desde las terminales ubicadas en el sur del país. Estos cargamentos necesitan atravesar Ormuz para llegar a los mercados internacionales.
Ante la vulnerabilidad de esta ruta, el Gobierno iraquí trabaja para ampliar sus exportaciones mediante el puerto turco de Ceyhan y desarrolla proyectos para abrir corredores hacia Baniyas, en Siria, y Aqaba, en Jordania.
Irak y Turquía acordaron transportar al menos 750 mil barriles diarios mediante el oleoducto que conecta el norte iraquí con el Mediterráneo. Aunque esta alternativa puede aliviar parcialmente la presión, su capacidad todavía resulta insuficiente para sustituir los cargamentos enviados habitualmente por el Golfo.
Bagdad también analiza la construcción de un nuevo oleoducto hacia la costa siria. El proyecto podría costar al menos 15 mil millones de dólares y requerir alrededor de cuatro años de trabajos, por lo que no representa una solución inmediata.
Fuente: AFP






















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