A diferencia de las bibliotecas municipales o comunitarias, orientadas principalmente a la lectura general y la consulta escolar, la Biblioteca Nacional del Paraguay tiene como misión preservar, catalogar y poner a disposición del público el acervo bibliográfico que forma parte de la memoria histórica del país.
La institución no solo trabaja en el rescate y conservación de obras antiguas y colecciones especiales, sino que también brinda asistencia técnica a la Red Nacional de Bibliotecas Públicas y participa en la articulación de políticas públicas relacionadas con el libro y la lectura.
La ministra de Cultura, Adriana Ortiz, destacó la importancia de democratizar el acceso a la literatura y al conocimiento. “Un país que lee es un país que amplía sus posibilidades. La lectura nos acerca al conocimiento, a nuestra cultura y también nos permite mirar el mundo con otros ojos”, manifestó.
En una entrevista con Radio 1000, el director de la Biblioteca Nacional, Marco Augusto Ferreira, resaltó que la institución continúa siendo un punto de referencia tanto para investigadores como para estudiantes. Estimó que unas 3.000 a 4.000 personas concurren cada año de manera presencial, mientras que investigadores de distintos países realizan consultas a través del correo electrónico.
Ferreira relató que incluso solicitudes aparentemente menores pueden aportar nuevos elementos para comprender la historia del Paraguay. Como ejemplo, mencionó el pedido de un investigador relacionado con el certamen de Miss Universo en Estados Unidos, quien solicitó información sobre la edad de la representante paraguaya que participó en 1986.
“Estos pequeños datos, estos pequeños resultados que nosotros proveemos, tanto a los que vienen presencialmente a investigar como a los que preguntan desde afuera, en ocasiones tienen el poder de cambiar la manera con la que vemos nuestra propia historia y reinterpretar también la actualidad del Paraguay”, explicó.
El director señaló que las consultas de investigadores también permiten descubrir materiales que permanecían prácticamente desconocidos. Entre los hallazgos recientes mencionó manuscritos inéditos, escritos a mano en 1927 por el dramaturgo Miguel Billa, correspondientes a dos obras teatrales.
Según Ferreira, este descubrimiento abre nuevas posibilidades para investigar quién fue el autor, en qué contexto fueron escritas las obras y cómo podrían vincularse con la escena contemporánea. “Mil cosas salen a partir de un único descubrimiento”, sostuvo.
La Biblioteca Nacional también busca fortalecer su función como espacio de estudio. Ferreira explicó que, aunque actualmente los estudiantes cuentan con computadoras y acceso a internet, continúan recurriendo a la institución no solo para consultar materiales, sino también para encontrar un lugar tranquilo donde estudiar.
“La biblioteca para muchos es el escape al hacinamiento en el que viven día a día”, citó Ferreira, al referirse a una reflexión del referencista y escritor Carlos Bazzano.
El director destacó además las características arquitectónicas de la sede, ubicada sobre la calle De la Residenta 820 casi Perú, en Asunción. Señaló que el edificio, de arquitectura modernista, incorpora la luz natural y la vegetación del entorno como parte de su propuesta espacial, aspectos que contribuyen a convertirlo en un lugar atractivo para la lectura y la investigación.
Ferreira indicó que la ampliación del horario de atención, de 07:00 a 19:00, produjo un incremento significativo en la cantidad de visitantes. “Se ha quintuplicado la cantidad de personas que nos visitan”, afirmó, atribuyendo parte de este crecimiento a la posibilidad de utilizar el espacio durante la tarde y la noche.
La institución cuenta con áreas especializadas de Procesos Técnicos, Sala de Colecciones, Hemeroteca, Conservación, Restauración y Digitalización, Gestión de Bibliotecas Públicas y la Agencia Paraguaya del ISBN, encargada del registro bibliográfico y de la generación de indicadores sobre la producción editorial paraguaya.
Además, la Biblioteca Nacional integra el Consejo Nacional de la Lectura y el Libro (CONALIB), creado mediante la Ley N.º 7140/2023 de Fomento de la Lectura y el Libro. En virtud del Decreto N.º 6336/2026, ejerce la presidencia alterna del organismo consultivo y colabora con la Secretaría Nacional de Cultura en la actualización de las políticas públicas y del Plan Nacional de Fomento del Libro y la Lectura.
La Sala de Colecciones atiende de lunes a viernes, de 07:00 a 19:00; la Sala Carlos Antonio López, correspondiente a la Hemeroteca, recibe consultas de 07:00 a 14:00; mientras que la Agencia Paraguaya del ISBN brinda atención de 12:00 a 18:00.






















Discussion about this post