A diferencia de las bibliotecas de carácter municipal o comunitario, destinadas prioritariamente a la lectura general y la consulta escolar, la Biblioteca Nacional posee la responsabilidad de conservar, catalogar y poner a disposición del público el acervo bibliográfico que constituye la memoria histórica del país. Esta labor institucional no solo abarca el rescate de obras antiguas y colecciones especiales, sino que se extiende al acompañamiento técnico de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas y a la articulación de políticas públicas vinculadas con el sector editorial.
Respecto al rol formativo del organismo, la ministra de Cultura, Adriana Ortiz, enfatizó la trascendencia de democratizar el acceso a la literatura. «Un país que lee es un país que amplía sus posibilidades. La lectura nos acerca al conocimiento, a nuestra cultura y también nos permite mirar el mundo con otros ojos. Por eso, desde la Secretaría Nacional de Cultura queremos seguir generando oportunidades para que los libros estén cada vez más cerca de la gente y para que la lectura forme parte de la vida cotidiana de nuestras comunidades», manifestó la alta funcionaria.
Por su parte, el director de la institución, Marco Augusto Ferreira, hizo referencia a las exigencias operativas derivadas de los avances digitales en el ámbito académico. «Una Biblioteca Nacional debe responder a los cambios en las formas de estudiar, investigar y acceder a la información. Nuestro desafío es fortalecer los servicios y las herramientas que permitan que las colecciones sigan siendo aprovechadas por distintos públicos», afirmó el directivo, aludiendo a los planes de modernización de las áreas de restauración y consulta.
Para el cumplimiento de sus fines, el organismo dispone de seis departamentos técnicos: Procesos Técnicos (encargado de la catalogación), Sala de Colecciones (atención a investigadores), Hemeroteca (acopio de periódicos y publicaciones seriadas), Conservación, Restauración y Digitalización (preservación física y digital), Gestión de Bibliotecas Públicas (asistencia a la red nacional) y la Agencia Paraguaya del ISBN, dependencia que administra el registro bibliográfico y elabora indicadores de la producción editorial paraguaya.
En materia normativa, la Biblioteca Nacional forma parte del Consejo Nacional de la Lectura y el Libro (CONALIB), estamento creado mediante la Ley N.º 7140/2023 de Fomento de la Lectura y el Libro. En virtud del Decreto N.º 6336/2026, la institución ejerce la presidencia alterna de dicho consejo consultivo, colaborando con la Secretaría Nacional de Cultura en la actualización de las políticas públicas y del Plan Nacional de Fomento del Libro y la Lectura.
Ubicada en la calle De la Residenta 820 casi Perú de la ciudad de Asunción, la sede atiende al público a través de sus distintas dependencias: la Sala de Colecciones opera de lunes a viernes de 07:00 a 19:00 horas, la Sala Carlos Antonio López (Hemeroteca) recibe consultas de 07:00 a 14:00 horas, y la Agencia Paraguaya del ISBN brinda atención en el horario de 12:00 a 18:00 horas.





















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