La exmagistrada Tania Irún obtuvo la confirmación definitiva de su absolución en la causa por supuesto prevaricato, luego de que la representación querellante de la secta Moon presentara una renuncia expresa a apelar el fallo, mientras que el Ministerio Público tampoco interpuso recursos contra la decisión.
El Tribunal de Sentencia había dictado el pasado 11 de agosto de 2026, por unanimidad, la absolución de Irún, al concluir que no se acreditó el delito de prevaricato relacionado con la Sentencia Definitiva N.º 494 de 2018. La resolución también cuestionó el denominado “sesgo de confirmación” que, según el tribunal, habría marcado el proceso seguido contra la exmagistrada.
En declaraciones a Radio 1000, Irún calificó la firmeza de su absolución como un paso significativo después de un proceso que, según afirmó, estuvo marcado por situaciones que consideró injustas.
“Mi absolución es un gran paso. Parece que me sacaron 20 kilos de mi hombro. El día de ayer me sacaron los otros 20 kilos del otro hombro”, manifestó, en referencia a la decisión de la querella y del Ministerio Público de no recurrir el fallo.
La exmagistrada también vinculó su caso con la reciente condena a ocho años de prisión del exsenador y expresidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), Hernán Rivas, por la utilización de un título de abogado falso.
Irún sostuvo que el voto de Rivas fue decisivo en el proceso que derivó en su remoción del cargo de magistrada. Explicó que, en aquella votación, Rivas integró la mayoría que resolvió su destitución.
“En mi caso, su voto sí fue decisivo. Si él votaba en otro sentido, no tendrían los cinco votos que en ese momento eran necesarios para mi remoción”, afirmó.
Según recordó, la decisión del JEM se produjo por una votación de cinco votos contra tres, en una sesión a la que no asistió la entonces integrante del órgano Gladys Bareiro.
Irún consideró que la condena contra Rivas abre nuevas perspectivas respecto de su situación y señaló que ahora deberá analizar las vías jurídicas disponibles para continuar con su reclamo.
“Para mí existen varias ventanas de esperanza que se abren o que se siguen abriendo para mí, después de todo. Y lo que me toca ahora, después de esta sentencia, es estudiar cuál es la vía”, expresó.
La exmagistrada reivindicó además su trayectoria profesional y señaló que lleva más de dos décadas vinculada a la carrera judicial. Sostuvo que todo lo ocurrido representa un proceso que le permitió fortalecer su determinación de impulsar cambios relacionados con la independencia del Poder Judicial.
“Creo que todo lo que yo aguanté, todo lo que soporté hasta llegar a mi absolución” puede contribuir, afirmó, a promover transformaciones institucionales.
Con la absolución firme en la causa penal, la defensa de Irún mantiene como siguiente objetivo una acción de inconstitucionalidad planteada ante la Corte Suprema de Justicia contra la resolución que dispuso su apartamiento del cargo. La exmagistrada espera que ese proceso pueda derivar en la revisión de su remoción y en una eventual restitución.























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