El presidente de la Cámara de Senadores y del Congreso Nacional, Basilio «Bachi» Núñez, respondió públicamente sobre las versiones periodísticas y comentarios parlamentarios que daban cuenta de supuestas jugadas políticas dirigidas a removerlo de la Mesa Directiva. El legislador colorado desestimó las versiones sobre presuntas reuniones entre gobernadores oficialistas e integrantes de la disidencia y oposición, calificando los trascendidos como un mero «conato» sin mayor trascendencia.
Ante las consultas específicas sobre la figura del gobernador del departamento de Guairá, César «Cesarito» Sosa, a quien se señaló en pasillos políticos como un articulador de alianzas alternativas, Núñez aclaró que únicamente escuchó comentarios de sus colegas pero que no les dio entidad. En tal sentido, el titular del Congreso evitó entrar en confrontaciones personales y dirigió su mensaje al desempeño territorial, señalando que el objetivo de las autoridades debe ser lograr victorias contundentes del Partido Colorado en sus respectivas zonas.
Al analizar la dinámica del trabajo legislativo y las pretensiones de poder dentro de las bancadas, el parlamentario sostuvo una postura pragmática con respecto a los números en el estrado principal. Núñez expresó que dentro de un cuerpo colegiado se es «preso de las mayorías» e indicó que si se constituye un bloque opositor con los votos suficientes para apartarlo de la presidencia, retornará a su curul para desempeñarse como un senador más dentro del pleno.
En otro pasaje de sus declaraciones, el legislador fundamentó su tranquilidad institucional remitiéndose a las estadísticas de renovación legislativa en el Paraguay. Señaló que tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado y las gobernaciones se registra históricamente un recambio de entre el 70% y el 80% de las figuras en cada periodo electoral, por lo que consideró natural que surjan y desaparezcan liderazgos en el proceso.
























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