Valtteri Bottas explicó que una anomalía en la gestión electrónica de su Cadillac pudo haber provocado el accidente que sufrió en las últimas vueltas del Gran Premio de Azerbaiyán. El piloto finlandés relacionó el problema con una salida de pista en la curva 1, que habría alterado los cálculos del sistema de recuperación de energía.
Bottas perdió el control de su Cadillac en la curva 15 del circuito callejero de Bakú y terminó contra las barreras durante la penúltima vuelta. El incidente generó banderas amarillas justo cuando George Russell y Max Verstappen se encaminaban a disputar el triunfo hasta el final.
El origen del episodio, según la explicación del propio piloto, pudo estar algunos sectores antes. En esa misma vuelta, Bottas bloqueó los neumáticos en la curva 1, se salió de la pista y recorrió una distancia mayor de la habitual para reincorporarse.
“Tuve un bloqueo en la curva 1 y me fui largo. Después, creo que los sistemas se confundieron un poco por la distancia adicional”, explicó el finlandés.
Qué pasó con la energía
El recorrido adicional habría alterado la referencia utilizada por la electrónica del monoplaza para determinar en qué punto de la vuelta se encontraba y cómo debía administrar la energía.
Según la reconstrucción publicada por Motorsport, esa situación pudo hacer que la unidad de control activara el denominado «superclipping» antes de lo previsto. Este sistema utiliza el motor eléctrico para recuperar energía y recargar la batería, pero en el caso de Bottas habría intervenido de manera anticipada y más agresiva de lo habitual.
Bottas describió lo ocurrido al llegar a la curva 15 como una pérdida repentina de la capacidad de frenado que esperaba del eje trasero.
«Tuve un superclipping enorme en la curva 15 y, cuando pisé el freno, solo funcionaron los frenos delanteros. Era casi como si ya no estuviera recuperando energía con los traseros», explicó.
La sensación dentro del cockpit fue similar a haber perdido los frenos traseros. Sin embargo, el piloto aclaró que se trataba de la percepción que tuvo al volante y no de una confirmación de que los frenos traseros hubieran sufrido una avería mecánica.
El nuevo reglamento de Fórmula 1, vigente desde 2026, incrementó la importancia de la gestión eléctrica en los monoplazas. La recuperación de energía durante las frenadas es una parte fundamental del funcionamiento de las nuevas unidades de potencia híbridas.
Cadillac deberá investigar el problema
El accidente dejó a Cadillac sin uno de sus dos autos en los metros finales de la carrera. Sergio Pérez sí logró completar la prueba, aunque terminó fuera de los puntos.
Bottas pidió revisar los datos del monoplaza para determinar qué ocurrió exactamente y si la salida de pista en la curva 1 tuvo relación directa con el comportamiento posterior del sistema.
La explicación del finlandés coincide con una reconstrucción técnica publicada por Motorsport, que señaló que la unidad de control pudo haber reajustado la estrategia de recuperación de energía después de que el auto recorriera más metros de los previstos.
Por ahora, por lo tanto, no se puede afirmar que una falla definitiva del software haya sido la causa del accidente. La hipótesis apunta a una interacción anómala entre la posición calculada del auto, la gestión energética y el sistema de frenado regenerativo.
El episodio volvió a poner bajo la lupa el enorme peso que tienen los sistemas electrónicos en los nuevos monoplazas de Fórmula 1. En Bakú, una maniobra que comenzó con un bloqueo en la curva 1 terminó, varias curvas después, con Bottas contra las barreras y a metros de completar la carrera.
Fuente: Motorsport






















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