El seleccionador de la Albirroja Gustavo Alfaro, respondió de manera directa a los cuestionamientos planteados por entrenadores del medio local como Pablo Sánchez, de Olimpia, y Francisco Arce, de Guaraní.
Con un tono frontal, el estratega argentino defendió sus argumentos basados en análisis profundos del fútbol paraguayo, datos de rendimiento y métricas comparativas que maneja el cuerpo técnico.
Reconoció que algunos de los partidos que vio estuvieron entre los mejores del equipo, aunque advirtió que los indicadores de rendimiento son inferiores a los registrados el año pasado.
«Los vi, por supuesto que los vi. Pero los parámetros están por debajo de los que teníamos el año pasado, incluso en algunos de los mejores partidos. Y dato mata relato. Qué querés que te diga. Los números no los puedo inventar ni dibujar«, expresó Alfaro.
Alfaro enfatizó que sus apreciaciones no surgen desde el conflicto personal, sino de una evaluación rigurosa que incluye factores físicos, psicológicos, futbolísticos y de rendimiento histórico.
«Si quieren enojarse con el mensajero, enójense con el mensajero. Yo no vengo a traer malas noticias, vengo a comunicar lo que veo y la ilusión que tengo», agregó el deté.
Remarcó que desea ver a los principales clubes del país en un nivel competitivo y extendió ese anhelo a la Selección.
«Quiero que Olimpia salga campeón, que Cerro sea campeón, que Guaraní sea campeón y que Nacional también lo sea. Quiero que todos sean competitivos», refirió el argentino.
Avisó que alcanzar ese nivel exige un esfuerzo sostenido porque «llegar ahí arriba es un espacio muy chiquitito y requiere mucho sacrificio y mucho dolor».
Otro de los puntos centrales de su exposición fue la necesidad de dar continuidad a los procesos de trabajo. El entrenador defendió la importancia de que los técnicos puedan completar sus contratos, crecer y evolucionar, en lugar de quedar expuestos a cambios constantes.
Para respaldar su planteo, mencionó un análisis comparativo que realizó sobre el fútbol argentino, ecuatoriano y paraguayo en la categoría Sub-20, con especial atención a la cantidad de jugadores jóvenes que llegan a competir en Primera División.
También puso como referencia el desarrollo del fútbol ecuatoriano y el crecimiento de Independiente del Valle, al que destacó por su capacidad para proyectar futbolistas al exterior y sostener un modelo de trabajo.
«Cuando llegamos a Ecuador, los dos jugadores que estaban en Europa eran Pervis Estupiñán y Enner Valencia. Hoy, Independiente del Valle tiene 40 jugadores que ya juegan en Europa. Pregúntenles a Huguito Quintana o a Cocoliso González qué tal es ese club«, afirmó Alfaro.
El entrenador también recordó los títulos internacionales de la institución ecuatoriana y consideró que su crecimiento responde a una planificación sostenida, tanto en lo deportivo como en lo económico.






















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