El presidente de la República Santiago Peña, encabezó el acto de inauguración de una nueva planta electrointensiva para la producción de ferrosilicio en Limpio, donde destacó la inversión impulsada por empresarios paraguayos, brasileños y argentinos y afirmó que la industrialización es una de las claves para el desarrollo económico del país.
«Como paraguayo, me siento orgulloso de poder participar esta tarde», expresó el mandatario al recordar que, unos 24 o 30 meses atrás, los impulsores del proyecto le presentaron la iniciativa. Según relató, en aquel momento recibió la propuesta con cierta cautela, pero al llegar a las instalaciones y observar el resultado de la inversión, reconoció la magnitud de lo concretado.
«No puedo creer lo que soñaron, primero que nada, y segundo, cómo están transformando el Paraguay», manifestó.
Peña vinculó el emprendimiento con su visión de un «Paraguay gigante» y señaló que ese objetivo depende de empresarios dispuestos a invertir, asumir riesgos y apostar por el potencial del país. En ese sentido, agradeció a los responsables del proyecto, a sus familias y al equipo que acompañó el proceso.
«Ese Paraguay gigante que soñamos, del que yo hablo tanto, son ustedes», afirmó, al destacar la participación de capitales y emprendedores de Paraguay, Brasil y Argentina.
El jefe de Estado hizo referencia a la central hidroeléctrica de Itaipú y a la necesidad de aprovechar la capacidad de generación eléctrica del Paraguay para impulsar nuevas actividades productivas.
Recordó que la construcción de Itaipú fue el resultado de una decisión estratégica adoptada por paraguayos y brasileños en un contexto histórico complejo, y sostuvo que aquella obra adquirió una dimensión todavía mayor ante los cambios tecnológicos y las necesidades energéticas del siglo XXI.
Para Peña, el desarrollo de la inteligencia artificial, la tecnología y los procesos industriales cada vez más sofisticados abre nuevas oportunidades para los países capaces de convertir sus recursos energéticos en producción y empleo.
En ese contexto, afirmó que Paraguay debe dejar de observar desde afuera el desarrollo industrial de otras economías y asumir un papel protagónico.
«Nosotros tomamos la decisión de avanzar rápidamente en el uso de la energía, en pensar en las nuevas fuentes de generación, en ser un protagonista», señaló.
El mandatario sostuvo que la nueva planta representa un paso en esa dirección, al permitir que la electricidad paraguaya se utilice en el territorio nacional para elaborar productos con valor agregado, en lugar de limitarse a la exportación de energía.
«Esa energía se queda en el Paraguay, pero desde el Paraguay se exporta ya no como energía, sino con productos con valor agregado, con mano de obra paraguaya, con empleo, con ingresos para las familias», expresó.
Peña defendió la industrialización como una herramienta fundamental para diversificar la economía, aumentar los ingresos de los trabajadores y fortalecer la capacidad productiva del país.
«El camino del progreso es el camino de la industria», enfatizó.
En su argumentación, sostuvo que la experiencia de los últimos 250 años demuestra la importancia de la transformación industrial para alcanzar niveles elevados de desarrollo económico.
El presidente indicó que el sector industrial representa actualmente el 20% de la economía paraguaya y consideró que todavía existe un amplio margen para su expansión.





















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