El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de casi 81 años, fue reelegido el domingo para un inédito cuarto mandato, tras derrotar contra todo pronóstico al senador conservador Flávio Bolsonaro, quien anunció que pedirá la anulación de las elecciones.
Lula se impuso en el balotaje con el 51,7% de los votos, frente al 48,2% obtenido por su rival, según los resultados oficiales correspondientes al 99,9% de las urnas escrutadas.
Con este resultado, Brasil se distancia del giro hacia la derecha que experimentaron países como Argentina, Chile y Colombia, cuyos gobiernos cuentan con el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump. De esta manera, el país se mantiene como uno de los principales bastiones progresistas de América Latina.
El líder de la izquierda logró revertir los pronósticos de las encuestas después de haber quedado por detrás en la primera vuelta frente a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022.
Desde la primera elección presidencial directa celebrada en 1989, tras el fin de la dictadura militar, ningún candidato que hubiera perdido en la primera vuelta había conseguido imponerse en el balotaje.
Tras conocerse los resultados, Lula celebró su victoria ante periodistas en São Paulo y destacó la participación ciudadana. «Fueron a votar porque logramos convencerlos de que el voto era muy importante para garantizar la democracia», afirmó.
Por su parte, Flávio Bolsonaro, de 45 años, rechazó el resultado electoral y anunció que solicitará la anulación de los comicios.
«Es imposible reconocer el resultado», sostuvo en un breve discurso ante la prensa en Brasilia. El senador también denunció una supuesta vulneración de la igualdad de condiciones entre los electores brasileños.
La jornada electoral estuvo marcada por cuestionamientos relacionados con el acceso a los centros de votación. Un juez del Supremo Tribunal Federal ordenó el domingo extender durante dos horas el horario de votación, luego de que Lula denunciara obstáculos en el transporte público en ciudades como São Paulo y Salvador, en el noreste del país.
Bolsonaro también había solicitado la prórroga en otros municipios, alegando dificultades provocadas por las intensas lluvias.
Fuente: DW























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