El Ing. Guillermo Krauch, especialista y asesor en temas energéticos, en entrevista con Economía A 1000, reiteró que las inversiones en generación eléctrica no pueden seguir postergándose frente al crecimiento de la demanda.
Para Krauch, el desafío no consiste en frenar la llegada de nuevas inversiones industriales por temor a una eventual insuficiencia energética. La respuesta, sostiene, debe ser exactamente la contraria: anticiparse, planificar y ejecutar las obras necesarias para garantizar el suministro.
«No podemos rechazar la venida de industrias a cuenta de que no tenemos preparado el país para recibirlas. Tenemos que preparar el país para poder recibirlas», planteó el experto.
Apuntó que la disponibilidad de electricidad constituye una ventaja para atraer emprendimientos intensivos en energía, pero esa ventaja no se sostiene por sí sola. Definió que esto requiere de inversiones, infraestructura y una planificación capaz de adelantarse a las necesidades de la economía.
Ante esta situación, Krauch ubicó una de sus principales preocupaciones; las inversiones necesarias para ampliar la capacidad de generación no pueden esperar hasta que la demanda ponga al sistema contra las cuerdas.
Krauch estimó que el consumo eléctrico viene creciendo a un ritmo de entre 300 y 400 megavatios por año, una tendencia que obliga a dimensionar las necesidades futuras de generación y a evaluar cuánto costará atenderlas.
Para ilustrar la magnitud del desafío, planteó un escenario de abastecimiento mediante energía solar. Una instalación de alrededor de 1.200 megavatios permitiría producir, bajo determinadas condiciones, un volumen significativo de electricidad, aunque para garantizar el suministro fuera de las horas de sol sería necesario incorporar sistemas de almacenamiento en baterías.
El costo de una solución de esa escala podría superar los USD 1.000 millones, según la estimación expuesta por el ingeniero.
«Si va a ser solar, unos USD 1000 millones aproximadamente de inversión. La inversión solar no debe exagerarse en su instalación porque debe ir acompañado con componentes de generación con máquinas girantes. Y ahí tenemos nosotros sí, tenemos Itaipú, Yacyretá y Acaray que permiten completar eso», exteriorizó el analista.
El horizonte de 2031 saltó como una referencia central en el análisis de Krauch. De acuerdo con las proyecciones de la ANDE que mencionó, para entonces debería estar operativa una nueva fuente importante de generación que permita seguir abasteciendo el crecimiento previsto de la demanda.
«Tendríamos que estar ya, en este momento, haciendo varias nuevas inversiones en el área de generación de energía eléctrica», sostuvo el Ing. Krauch, al tiempo de recalcar que postergar las decisiones puede reducir el margen de maniobra cuando el sistema necesite nuevas fuentes de abastecimiento.
«Paraguay no tiene que elegir entre atraer industrias o proteger su seguridad energética. Tiene que invertir para hacer posibles ambas cosas«, sentenció el Ing. Guillermo Krauch.























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