Un episodio tan inesperado como desconcertante se registró en Pedro Juan Caballero, donde una mujer de 51 años, que había sido declarada muerta en el Hospital Regional, volvió a presentar signos vitales cuando se encontraba en una funeraria.
La paciente fue identificada como Gregoria Aparecida Ovelar de Brizuela. Según el certificado de defunción expedido por el centro asistencial, su fallecimiento se produjo a las 20:20 del jueves 5 de noviembre, a consecuencia de un infarto mesentérico.
Tras recibir la noticia, sus familiares dispusieron el traslado del cuerpo hasta la funeraria Pax Amambay, donde comenzaron los preparativos para el velatorio.
Sin embargo, cuando los funcionarios del establecimiento se disponían a acondicionar el cuerpo, ocurrió lo impensado: la mujer abrió los ojos y comenzó a respirar. La situación provocó conmoción y desesperación entre las personas presentes, que no salían de su asombro ante lo ocurrido.
Ante la inesperada reacción, se solicitó de inmediato una ambulancia para trasladarla nuevamente al Hospital Regional de Pedro Juan Caballero, donde quedó internada bajo observación y atención médica.
El episodio también motivó la intervención de efectivos de la Policía Nacional, que acudieron al lugar para verificar lo sucedido. La presencia policial fue solicitada en medio de momentos de tensión entre los familiares de la paciente.
Hasta el momento, el caso genera interrogantes sobre las circunstancias en las que se certificó el fallecimiento y cómo fue posible que la mujer presentara signos de vida cuando ya había sido trasladada a la funeraria.























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