Moïse Kouamé, un joven francés de apenas 17 años y 318° del ranking ATP, protagonizó una de las mayores sorpresas de la primera ronda de Roland Garros 2026 al imponerse al croata Marin Čilić (46°), ex número 3 del mundo y campeón del US Open 2014, por 7-6 (4), 6-2 y 6-1 este martes en la cancha Simonne-Mathieu, en un encuentro que se extendió por dos horas y 40 minutos. Con este triunfo, Moïse Kouamé se mete en la segunda ronda del Abierto de Francia y suma su victoria más resonante hasta la fecha.
Kouame también se adueñó un récord impactante producto de su precocidad. Con apenas 17 años y 81 días, se convirtió en el tenista más joven en vencer a un campeón de Grand Slam en Roland Garros. Hasta la victoria del jugador local, esta marca le pertenecía ni más ni menos que a Michael Chang, que con 17 años y 97 días derrotó a Ivan Lendl en la edición de 1989.
Nacido en Sarcelles, de París, en 2009, Kouamé comenzó a jugar al tenis a los cinco años de la mano de su hermano Michael en el CREPS de Poitiers. Su talento precoz lo llevó a formarse en academias de primer nivel: pasó por la escuela de Justine Henin en Bélgica y entrenó en la academia de Patrick Mouratoglou en Biot, donde sus entrenadores ya destacaban su juego completo y su conciencia táctica.
A los 14 años ganó sus primeros dos títulos ITF juveniles, en Leszno y Pune, siempre ante rivales de mayor edad. En el circuito junior acumuló tres títulos y tres participaciones en Grand Slam, con su mejor actuación en Roland Garros 2024, donde alcanzó los cuartos de final y llegó al puesto 14° del ranking mundial de la categoría.
Su salto al profesionalismo fue progresivo. Debutó con wild-card en el Challenger de St. Brieuc a fines de 2024 y, tras una curva de aprendizaje, comenzó a escalar posiciones. En 2026, con dos títulos ITF consecutivos en Francia (Hazebrouck y Bressuire), ingresó al Top 600 y recibió su primera invitación para un cuadro ATP: el torneo de Montpellier, donde superó la clasificación y cayó en primera ronda del main draw ante Aleksander Kovacevic.
Esa experiencia, sumada a semifinales en Lille y cuartos en Thionville, le permitieron alcanzar su mejor ranking: 385°. El circuito comenzó a hablar de él tras lograr su primera victoria en un Masters 1000, en marzo pasado en el Miami Open, nada menos que ante un top 100, el estadounidense Zachary Svajda (96º). Ante esto, la organización de Roland Garros le otorgó un wild-card para el cuadro principal del segundo Grand Slam del año y su respuesta fue en grande.

























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