La investigación sobre el secuestro de Almir de Brum registró avances significativos tras el testimonio brindado por el joven colono que logró recuperar su libertad luego de permanecer 103 días en poder de sus captores. Sus declaraciones permitieron a las autoridades identificar a varios presuntos miembros del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), según confirmó el jefe del Departamento Antisecuestros de la Policía Nacional, comisario Nimio Cardozo.
Entre los señalados por la víctima se encuentran Ernesto Daniel Villalba, alias «Danielito»; Claudia Anahí Oviedo Villalba; Viviana Monserrat Caballero Villalba; Samuel Silva Cáceres; Ladi Silqueira Krauze y un hombre conocido como «Joselo». Además, De Brum relató que otras dos personas participaron de su cautiverio, aunque no pudo aportar datos que permitan establecer sus identidades.
No obstante, los investigadores reconocen que el proceso de obtención de información aún se encuentra en una etapa inicial. Cardozo explicó que las secuelas emocionales derivadas de un secuestro prolongado suelen dificultar la reconstrucción inmediata de los hechos, por lo que la prioridad actual es acompañar la recuperación física y psicológica del joven antes de profundizar los interrogatorios.
Uno de los nombres que concentra la atención de los organismos de seguridad es el de Ernesto Daniel Villalba. De acuerdo con los datos manejados por la Policía, el joven de 20 años habría adquirido un rol de creciente relevancia dentro de la estructura del EPP, especialmente tras la caída de varios de los principales referentes históricos de la organización.
Las autoridades sostienen que Villalba estaría vinculado no solo al secuestro de Almir de Brum, sino también a otros hechos atribuidos al grupo armado, entre ellos el caso del exvicepresidente Óscar Denis. Según Cardozo, la conformación de liderazgos dentro del EPP continúa marcada por fuertes lazos familiares, un factor que ha contribuido a la permanencia de la organización pese a los golpes sufridos en los últimos años.
En paralelo, las fuerzas de seguridad monitorean una reconfiguración territorial del grupo. Los reportes policiales indican que las operaciones estarían concentradas principalmente en las reservas de Mbaracayú y Morumbí. La primera funcionaría como centro logístico y campamento principal, mientras que la segunda sería utilizada para desplazamientos y expansión de actividades.
Para los investigadores, esta distribución responde a una estrategia orientada a reducir las posibilidades de detección y captura. Aunque la cantidad de integrantes activos sería actualmente menor que en años anteriores, la Policía advierte que el grupo mantiene capacidad operativa. «Sean cinco, diez o veinte integrantes, mientras exista un solo miembro del EPP en libertad, la amenaza seguirá vigente», afirmó Cardozo.
Fuente: Abc Color






















Discussion about this post