El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones puso en marcha las tareas de contingencia y acondicionamiento vial en el departamento de Ñeembucú. Los equipos técnicos iniciaron el perfilado mecánico de la plataforma sobre un trazado de 40 kilómetros de camino de tierra que conecta de forma directa a las localidades de Pilar y Humaitá. Esta intervención de mantenimiento de emergencia está diseñada de manera estratégica como una etapa preparatoria indispensable para la futura pavimentación definitiva de la calzada, teniendo como meta principal asegurar que la vía se mantenga transitable y segura para los usuarios mientras concluyen los trámites administrativos previos al despliegue de las maquinarias principales.
Las faenas operativas en el terreno consisten en la nivelación y restauración de la superficie utilizando motoniveladoras pesadas, lo que permitirá restablecer las condiciones óptimas de rodadura en la zona. Con estas mejoras inmediatas, el Gobierno apunta a mitigar los inconvenientes de aislamiento y facilitar el libre desplazamiento de vehículos livianos, motocicletas y transportes asistenciales de urgencia que prestan servicios a una población estimada en 40.000 habitantes. La ejecución de este bloque de mantenimiento está a cargo de la firma Constructora Acaray S.A., empresa que resultó adjudicataria del Lote 1 dentro del plan de modernización de la denominada ruta histórica.
El proyecto de infraestructura contempla una transformación profunda de la ruta PY04, dividida para su ejecución en dos frentes de trabajo que totalizan cerca de 60 kilómetros de pavimento. El primer tramo comprende la sección Pilar–Boquerón–Humaitá, con una extensión de 33,6 kilómetros, mientras que el Lote 2 cubrirá el trayecto Humaitá–Paso de Patria, sumando otros 25 kilómetros bajo la responsabilidad operativa del Consorcio Caminos del Sur, integrado por las constructoras Benito Roggio e Hijos y Heisecke S.A. Las especificaciones técnicas del diseño definitivo prevén la colocación de un pavimento de hormigón reforzado con fibras especiales para alta resistencia.
Asimismo, el plan maestro de obras viales estipula el refuerzo estructural de los puentes existentes sobre los cauces de los arroyos Hondo y Paso Cornelio para adaptarlos a las nuevas exigencias de carga pesada. Las tareas de control de calidad, fiscalización y supervisión técnica permanente serán ejercidas por especialistas del MOPC. Las autoridades señalaron que la durabilidad de esta nueva red de conectividad fronteriza no solo impulsará el turismo histórico de los antiguos campos de batalla del sur, sino que se convertirá en un motor clave para el desarrollo agroproductivo de toda la región.
























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