Las intensas heladas registradas entre el martes y el miércoles dejaron un impacto desigual en las principales zonas productivas del país. Mientras las pasturas fueron las más afectadas, la mayoría de los cultivos resistió gracias a la presencia de neblina y a la alta humedad del ambiente y del suelo, que actuaron como una protección natural frente a las bajas temperaturas.
Productores de los departamentos de San Pedro, Caaguazú, Itapúa y Alto Paraná coincidieron en que, pese a la intensidad de las heladas, las condiciones de humedad evitaron pérdidas significativas en los cultivos.
Ryan Sosa, productor de San Pedro, indicó que en su zona el impacto fue limitado. Explicó que las mayores afectaciones se registraron en los terrenos bajos y que en los próximos días continuarán las evaluaciones para determinar el porcentaje de daños.
Por su parte, el presidente de la filial Caaguazú de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP), Flaminio Núñez, informó que hasta el momento no se reportan perjuicios importantes en ese departamento. Señaló que el maíz se encuentra en plena etapa de cosecha, por lo que las bajas temperaturas no representan un riesgo considerable para ese cultivo.
La situación fue distinta para la actividad ganadera. Representantes de la CAP en Itapúa y Alto Paraná informaron que las heladas dañaron principalmente las pasturas, lo que podría generar dificultades para la alimentación del ganado. «La ganadería sí tendrá inconvenientes porque las heladas quemaron las pasturas», manifestó Marcio de Souza, representante de la CAP en Itapúa.
La humedad actuó como un «invernadero» natural
La gerente general del Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), la ingeniera Estela Ojeda, explicó que la combinación de neblina y humedad ambiental genera un microclima que atenúa el descenso de la temperatura sobre los cultivos.
Según detalló, este fenómeno mantiene una temperatura ligeramente superior a la del aire y retrasa el congelamiento de los tejidos vegetales, reduciendo así los daños provocados por las heladas, especialmente en los cultivos más sensibles.
La especialista recordó que este principio es similar a una práctica utilizada desde hace décadas por los productores, consistente en generar humo durante las noches de heladas para disminuir la pérdida de calor y crear una barrera protectora alrededor de los cultivos.
Aunque las evaluaciones continúan, los primeros reportes indican que las condiciones de humedad fueron determinantes para mitigar el impacto de las bajas temperaturas en gran parte de las zonas agrícolas del país.
Fuente: UGP























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