El vocero del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), mayor Pablo Solís, confirmó a Radio 1000 que tres personas fallecieron durante el ataque armado perpetrado en la noche del martes contra el Puesto Policial N.° 4 de la colonia Naranjito, en el distrito de Ybyrarobaná, departamento de Canindeyú.
Las víctimas fatales son dos efectivos de la Policía Nacional y un funcionario de la dependencia policial. Además, otra persona resultó herida y fue trasladada inicialmente al Hospital de Curuguaty, donde permanece bajo atención médica. Los fallecidos son Herminio Ojeda, suboficial inspector (33), Atilio Martínez (40), suboficial mayor y Josemar Escobar Piris (37).
El mayor Solís informó que el CODI fue convocado por la Policía Nacional poco después de la medianoche para brindar apoyo al operativo desplegado tras el atentado. Al llegar al lugar, los intervinientes constataron el fallecimiento de los agentes y realizaron los primeros reconocimientos junto con efectivos del Batallón de Inteligencia Militar.
Según los datos preliminares, un grupo comando integrado por entre 20 y 30 hombres armados irrumpió en la dependencia policial, abrió fuego contra los uniformados que se encontraban de guardia y posteriormente incendió el edificio y varios vehículos.
«Aún estamos aguardando otras confirmaciones, pero con base en las primeras declaraciones de los testigos inmediatos se habla de entre 20 y 30 personas. Algunos fueron identificados con uniformes y pasamontañas, pero todavía no podemos asociar el hecho a ningún grupo criminal específico porque las investigaciones continúan», explicó Solís.
El jefe militar señaló que las condiciones climáticas dificultaron las primeras tareas de intervención.
«Había un clima inestable y periódicamente se registraban cortes en el suministro de energía eléctrica en la zona, lo que hizo que el escenario fuera bastante complicado», indicó.
De acuerdo con el reporte preliminar, los atacantes neutralizaron primero al personal policial que se encontraba de servicio y luego incendiaron la sede policial, una patrullera y otros vehículos antes de darse a la fuga.
Tras el ataque, efectivos del CODI instalaron puestos de control en los alrededores para reforzar la seguridad y colaborar con la Policía Nacional y el Ministerio Público en la recolección de evidencias.
«El personal del CODI estableció puestos de control para brindar seguridad en la zona y cooperar con la Policía Nacional, de manera que todas las informaciones puedan ser recabadas conjuntamente con el personal especializado y el Batallón de Inteligencia Militar», señaló.
Consultado sobre la dotación habitual del puesto policial atacado, Solís aclaró que no dispone de información precisa sobre la cantidad de efectivos asignados a esa dependencia.
«Permanentemente mantenemos un canal de comunicación con ellos para coordinaciones de seguridad y ayuda mutua, pero en este momento no tengo la información exacta sobre la cantidad de personal con que contaba el puesto policial», manifestó.
Videos difundidos en redes sociales muestran la magnitud del atentado. En las imágenes se observa el edificio policial completamente envuelto en llamas, una patrullera totalmente calcinada y otros vehículos destruidos por el fuego. El material también exhibe lo que sería el cuerpo calcinado de una de las víctimas, aunque las autoridades aún no confirmaron oficialmente ese extremo.
El vocero del CODI reveló además que, según el testimonio de los sobrevivientes, los atacantes vestían indumentaria similar a la utilizada por fuerzas militares.
«Todos estaban vestidos de camuflado y con botas tácticas», afirmó.
Respecto a la eventual participación del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) u otra organización criminal, Solís sostuvo que aún no existen elementos suficientes para atribuir la autoría del ataque.
«Estamos analizando el modus operandi, la cantidad de personas, la técnica empleada y los equipos que utilizaron. Todo eso debe evaluarse para confirmar o descartar cualquier hipótesis», expresó.
No obstante, recordó que Canindeyú es una zona con fuerte presencia de organizaciones dedicadas al crimen organizado y al narcotráfico, por lo que todas las líneas investigativas permanecen abiertas.
La Policía Nacional y el Ministerio Público continúan con las pericias en la escena del ataque para esclarecer la mecánica del hecho, identificar a los responsables y determinar el móvil del atentado.





















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