Este sábado 1 de agosto se cumplieron 22 años de la tragedia del Ycuá Bolaños, el siniestro registrado en 2004 en el barrio Santísima Trinidad que dejó un saldo de unas 400 víctimas fatales —según estimaciones de las organizaciones de familiares— y más de 300 personas heridas. La conmemoración tuvo como epicentro el Sitio de Memoria y Centro Cultural 1A, donde durante la mañana se desarrollaron los actos centrales de homenaje orientados a mantener viva la memoria colectiva, reafirmar el reclamo de justicia y promover la solidaridad ciudadana frente al individualismo.
La jornada conmemorativa se inició desde las 10:00 horas con el acompañamiento de delegaciones escolares del barrio y la presencia de autoridades de la Secretaría Nacional de Cultura y del Consejo de Gestión del Sitio. El momento de mayor emotividad se vivió a las 11:20 horas con el tradicional toque de sirenas por parte de los carros de bomberos voluntarios, rememorando el horario exacto en que se inició la propagación del fuego y el humo dentro del complejo comercial. La actividad incluyó una celebración ecuménica, presentaciones artísticas y la lectura del manifiesto confeccionado por las familias de las víctimas.
En el marco de las actividades conmemorativas, los referentes de las organizaciones de sobrevivientes expusieron la necesidad de consolidar el memorial como un espacio de formación ciudadana, abierto a las nuevas generaciones que no vivieron el desastre. Christian Olmedo, integrante de la Coordinadora de Sobrevivientes y Familiares de Víctimas, señaló que la catástrofe fue la consecuencia de distorsiones en el sistema social y comercial donde se priorizó el lucro por encima de la vida humana. Los afectados coincidieron en que el desastre se pudo haber evitado con controles estatales efectivos y condenaron la orden judicialmente probada de cerrar los accesos al edificio para evitar saqueos durante la emergencia.
Durante la conmemoración se presentó oficialmente la nueva identidad visual del predio, denominada bajo la marca de fantasía «Ykua 1A», manteniendo su condición formal de Sitio de Memoria y Centro Cultural 1A Ykua Bolaños. La propuesta gráfica, seleccionada a través de un concurso nacional, se basa en los 400 haces de luz que emergen del espejo de agua del recinto y en los trazos arquitectónicos del edificio rediseñado. La comisión organizadora recordó que las exposiciones y espacios de reflexión permanecerán habilitados para la ciudadanía de forma libre y gratuita durante todo el fin de semana.
Por otra parte, en la antesala a este aniversario, la Junta Municipal de Asunción aprobó la modificación de la Ordenanza N.º 34/11 a propuesta del edil Arturo Almirón, con el fin de optimizar el esquema de asistencia a las víctimas. La disposición municipal reemplaza la entrega periódica de kits de alimentos por una transferencia directa de G. 700.000 para los beneficiarios. La medida respondió al reclamo de las propias familias afectadas, quienes denunciaron que los insumos llegaban con severas demoras administrativas derivadas de los procesos de licitación y en deficientes condiciones de conservación.
A más de dos décadas de la tragedia, las organizaciones de víctimas sostienen que las respuestas institucionales en el ámbito penal e indemnizatorio resultaron insuficientes para reparar el daño causado. Las familias destacaron la importancia de mantener vivas estas jornadas del 1 de agosto no solo como un acto de duelo e identificación de las deudas históricas del Estado, sino como un recordatorio permanente para que las normas de seguridad y la protección de la vida prevalezcan sobre cualquier interés económico.






















Discussion about this post