Las olas de calor excepcionales que afectan a Europa desde la primavera boreal continúan favoreciendo la propagación de incendios forestales. Este sábado, Alemania, España, Bélgica, Portugal, Francia, Grecia, Croacia y Serbia enfrentaron distintos focos, varios de ellos de gran magnitud.
En Alemania, un incendio que se inició el jueves en la región de Eifel, en el oeste del país, ya no avanza, aunque todavía no fue declarado bajo control. El fuego consumió unas 300 hectáreas y obligó a evacuar a más de 2.000 personas de un municipio cercano a la frontera con Bélgica.
Unos 1.400 bomberos, policías, trabajadores de emergencia y voluntarios participan en las labores de extinción, con apoyo del Ejército. Las Fuerzas Armadas desplegaron cuatro vehículos blindados para abrir cortafuegos, mientras que helicópteros de la Fuerza Aérea realizan descargas de agua.
En España, un incendio declarado el lunes en Aragón, en el noreste del país, obligó a evacuar a más de 1.000 personas de 18 localidades. Según el gobierno regional, las llamas ya afectaron más de 15.000 hectáreas. Más de 600 bomberos trabajan para contener el fuego y evitar que llegue a zonas urbanas y a dos monasterios.
En Andalucía, otro incendio que afecta desde hace ocho días zonas boscosas de la provincia de Huelva obligó a evacuar a más de 600 personas. Las autoridades señalaron que el fuego comenzó a perder intensidad, aunque más de 1.000 bomberos continúan desplegados. El perímetro afectado supera las 25.000 hectáreas, aunque esta cifra no corresponde necesariamente a superficie quemada.
En Portugal, un incendio rural obligó a evacuar por precaución a los habitantes de la aldea de Dine, en el municipio de Vinhais, distrito de Bragança. Los vecinos fueron trasladados temporalmente a la localidad de Mofreita. El fuego presentaba dos frentes activos y avanzaba con intensidad debido a los fuertes vientos.
En Francia, el despliegue de bomberos y medios aéreos permitió frenar la expansión de un incendio en la región de Las Landas, en el suroeste del país. Sin embargo, las autoridades advirtieron que el fuego todavía no está controlado. La superficie afectada se estima entre 1.580 y 1.600 hectáreas.
Bélgica también enfrenta uno de los incendios forestales más graves de los últimos años. Las llamas, iniciadas el viernes, se propagaron rápidamente por la zona de Fagnes, una extensa reserva boscosa ubicada cerca de la frontera con Alemania. El fuego continuaba activo durante la noche del sábado.
En Grecia, los bomberos permanecen en máxima alerta debido al elevado riesgo de incendios provocado por las altas temperaturas y los fuertes vientos. Más de 50 incendios agroforestales fueron registrados en las últimas 24 horas, aunque la mayoría pudo ser controlada rápidamente.
Dos focos de gran magnitud afectaron el viernes la zona de Finikas, en Creta, y la isla de Kos, frente a las costas de Turquía, lo que obligó a movilizar importantes recursos para combatir las llamas.
En Croacia, alrededor de un centenar de bomberos, con apoyo de dos hidroaviones Canadair, logró controlar un incendio forestal declarado el viernes en la isla de Dugi, frente a Zadar. El fuego amenazaba numerosas viviendas y consumió zonas de pinares y matorrales.
Otro incendio de gran magnitud, que afectó viñedos y olivares en la península de Pelješac, en el sur del país, fue controlado el viernes por la noche tras el trabajo de unos 240 bomberos y tres aviones Canadair.
En Serbia, las autoridades contabilizaron el viernes 25 incendios forestales activos. El mayor de ellos afecta desde hace varios días la reserva natural de Deliblatska Peščara, situada a unos 50 kilómetros de Belgrado, donde las llamas han consumido unas 2.500 hectáreas.
Unos 300 bomberos, militares y miembros de distintos servicios trabajan en la zona para contener el incendio.
Fuente: DW





















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