La senadora Lilian Samaniego expuso la extrema gravedad que enfrenta la red de atención pública ante el inminente vencimiento del plazo otorgado por los médicos al Gobierno nacional. La legisladora señaló que los cirujanos pediátricos, anestesiólogos y terapistas de pediatría ya cuentan con dimisiones firmadas que se harán efectivas de no recibirse una respuesta oficial favorable a sus reivindicaciones.
Aportando datos provenientes de los propios sectores médicos, Samaniego detalló el impacto porcentual de la medida en los principales hospitales del país. En el Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu, el 93% de los terapistas y 35 de los 40 anestesiólogos ya formalizaron su dimisión. Por su parte, en el Hospital Nacional de Itauguá las renuncias abarcan al 90% de los terapistas y al 100% del personal del área neonatal, sumado a la totalidad de los 39 cirujanos pediátricos habilitados en la red pública nacional.
La parlamentaria enfatizó que los profesionales de la salud no buscan abandonar a los recién nacidos y niños en estado crítico, sino que se ven impulsados por la falta de condiciones para el ejercicio de sus funciones. Asimismo, remarcó su pertenencia al partido de gobierno para pedir de manera directa al presidente de la República que ordene a su gabinete económico y sanitario la presentación inmediata de una propuesta técnica que pueda ser evaluada en asamblea gremial.
Samaniego concluyó insistiendo en que la atención a la primera infancia no admite mayores dilataciones administrativas, instando a las autoridades competentes a destrabar el conflicto antes de que se concrete la salida definitiva de los especialistas del sistema de salud.





















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