Días atrás, Olimpia parecía atravesar una acefalía en el puesto de centrodelantero. De último presentó a Gabriel Ávalos, el mundialista de la Albirroja. Pero, el Decano históricamente tuvo un «tanque». Si, y hoy día es el señor Hugo Sandoval quien tuvo que aparecer nuevamente al rescate, como esos camiones viejos quemando aceite en el área. Sandoval, de quien nadie habla y él tapa bocas haciendo lo suyo. Clavar en el área y no importa el cómo.
El Decano se había puesto en ventaja con gol Rodney Redes, tras un rebite concedido por el arquero del Sportivo Trinidense. Luego el equipo de «Vitamina» buscó ser protagonista con la bola, tocando de aquí para allá y el «Triki» había sentido el golpe.
En el segundo tiempo, el equipo de José Arrrúa movió piezas, metió cambios y le resultó. Uno de ellos es Thomás Rayer. El argentino, encontró una pelota rechazada a medias en el área y sacó patada tremenda que batió el arco olimpista. Luego, el «Triki» tuvo sus posibilidades para voltear el marcador a su favor.
Sin embargo, en el mejor momento de equipo de Trinidad, una expulsión de Nicolás Maná alteró lo planes Trinidense. Una falta dura, el VAR vio y el árbitro lo echó.
Olimpia pedía su partido, Vitamina refrescó sus sistema táctico y por las bandas. Uno de los focos de atención fue Sandoval entre los central para estorbar y generar espacios. En eso, el portero de Trinidense salió para costar una pelota llovida en su área, falló en el cálculo y le quedó justo al 34 de Olimpia para definir solo en el punto final. Sandoval, volviendo a hacer lo que mejor sabe.
Olimpia sufrió, como siempre, pero se reencontró con la victoria por 2-1 para darle una sonrisa a su hinchada. Suma 17 puntos en el Clausura.
Vitamina encuentra soluciones y el Decano celebra. El «Tanque del Este» quiere seguir suelto.






















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