La firma británica ATOME PLC, especializada en la producción de fertilizantes de bajas emisiones de carbono, notificó formalmente al Gobierno del Paraguay su intención de activar un Arbitraje internacional en virtud del Tratado Bilateral de Inversión (TBI) entre el Reino Unido y Paraguay.
El foco del conflicto gira en torno al Proyecto Villeta, calificado como la inversión industrial extranjera individual más importante en la historia paraguaya, con un desembolso proyectado de USD 665 millones.
Según explicaron desde la compañía que cotiza en la Bolsa de Londres, la decisión se tomó tras la derogación por parte del Gobierno paraguayo de varios decretos del Poder Ejecutivo que garantizaban el marco regulatorio, las tarifas y los plazos del contrato de compraventa de energía (PPA). Esta marcha atrás, sostienen, alteró drásticamente la viabilidad económica del desarrollo y puso en riesgo directo los fondos aportados por inversores e instituciones financieras internacionales.
Para dar este paso, la compañía contrató los servicios del influyente bufete internacional White & Case LLP. Un peritaje independiente encargado por la firma determinó que los daños en juego se sitúan en la escala de los «cientos de millones de dólares». De concretarse la demanda, se transformaría en el reclamo judicial más abultado de la historia de Paraguay en estrados internacionales.
«La derogación de los decretos eliminó un elemento esencial sobre el cual se habían estructurado estas inversiones y financiamientos», remarcaron desde ATOME a través de un comunicado oficial.
A pesar de la advertencia formal, la empresa anglosajona dejó una puerta abierta al diálogo. Aclaró que este paso abre un «periodo de consultas» antes de iniciar formalmente la demanda ante el Tribunal Arbitral e instó a las autoridades paraguayas a entablar negociaciones urgentes para alcanzar un acuerdo que permita reflotar la construcción de la planta.
























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