Los precios del petróleo volvieron a bajar este viernes y encadenaron su tercera jornada consecutiva en descenso. El mercado comenzó a reducir la preocupación por posibles interrupciones en el suministro desde Arabia Saudita, pese a los nuevos enfrentamientos entre el reino y los rebeldes hutíes de Yemen y a la incertidumbre que persiste sobre el tránsito de buques por los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb.
El crudo Brent, referencia internacional, retrocedió 79 centavos, un 0,75%, hasta los USD104 por barril a las 03:19 GMT. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI), de Estados Unidos, cayó 70 centavos, un 0,69%, y se ubicó en USD 101,20.
Ambos contratos habían cerrado el jueves con pérdidas cercanas al 1%. Con la baja de esta semana, el Brent se encamina a registrar su primera caída semanal en tres semanas, con un retroceso acumulado del 0,5%. El WTI, en cambio, todavía conserva una suba semanal del 1,2%.
La tensión en Medio Oriente volvió a escalar el jueves, cuando Arabia Saudita y los hutíes intercambiaron ataques a través de la frontera. El grupo rebelde yemení cuenta con el respaldo de Irán y sus acciones representan un nuevo riesgo para el transporte marítimo en la zona del mar Rojo.
Sin embargo, el mercado petrolero reaccionó con menor intensidad que a comienzos de la semana. Los operadores consideran que Arabia Saudita podría recuperar parte de su capacidad de exportación en los próximos días, lo que ayudó a aliviar los temores sobre una eventual escasez de crudo.
Las cotizaciones habían alcanzado máximos de casi cuatro meses después de que se conocieran problemas en la infraestructura petrolera saudita. Según fuentes citadas por Reuters, las cargas de crudo fueron suspendidas en Yanbu, uno de los principales centros de exportación del país sobre el mar Rojo, mientras Riad canceló parte de los envíos con destino a Europa.
El origen del problema estuvo en los daños provocados durante un ataque contra el oleoducto Este-Oeste, una infraestructura clave para el traslado de petróleo dentro de Arabia Saudita.
Las perspectivas comenzaron a cambiar luego de que trascendiera que Riad trabaja para recuperar en pocos días cerca de la mitad de la capacidad del oleoducto afectado.
Además, Arabia Saudita ofreció nuevos cargamentos a refinerías asiáticas mediante operaciones de transferencia de petróleo entre buques desde el puerto de Sohar, en Omán. La alternativa permitiría mantener parte de las exportaciones mientras continúan las tareas de reparación.
Los movimientos contribuyeron a reducir la presión sobre los precios y a moderar el temor a una interrupción prolongada del suministro.
Aun así, el escenario continúa marcado por la incertidumbre. El tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz sigue expuesto a riesgos debido a la escalada militar en la región, mientras que el crudo permanece por encima de los US$100 por barril.
El mercado sigue así con la mirada puesta en la evolución del conflicto y, especialmente, en la capacidad de Arabia Saudita para restablecer sus exportaciones en los próximos días.
Fuente: Infobae






















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