Una pareja fue condenada a casi 400 años de prisión en Brasil por abusar sexualmente de menores y producir y almacenar material de abuso sexual infantil. Según la Justicia, utilizaban a su propia hija para atraer a otros chicos a su casa, en la ciudad de Morrinhos, en el estado de Goiás.
La sentencia fue dictada por la jueza Shauhanna Oliveira de Sousa Costa, de la 2ª Vara de Morrinhos. El hombre recibió una pena de 204 años, cuatro meses y 10 días de prisión, además de 342 días-multa. La mujer fue condenada a 159 años y 17 días, más 270 días-multa.
De acuerdo con la investigación y la sentencia, las víctimas tenían entre 3 y 7 años. La pareja las atraía con la excusa de que podían jugar con su hija en la vivienda. Además, la mujer ofrecía servicios de niñera, una estrategia que, según el tribunal, le permitía acercarse a nuevos menores.
El caso salió a la luz después de que la hija de la pareja encontrara en el teléfono de su madre una conversación en la que su padrastro le pedía que se dejara fotografiar desnuda. La menor mostró el intercambio a familiares, quienes denunciaron la situación ante las autoridades.
A partir de la investigación, la Justicia autorizó un allanamiento y el análisis de los teléfonos utilizados por los acusados. Durante el procedimiento, la Policía encontró unos 230 gigabytes de material de abuso sexual infantil producido por la propia pareja, incluidos registros de abusos cometidos contra distintos menores. Ambos fueron detenidos en flagrancia.
Según el Tribunal de Justicia de Goiás, los delitos fueron cometidos contra al menos 10 menores entre 2021 y 2025. Durante el proceso, las víctimas fueron escuchadas mediante un procedimiento especial para evitar su revictimización y no tuvieron contacto directo con los acusados.
La defensa sostuvo que la mujer había actuado bajo presión de su pareja. Sin embargo, la jueza descartó ese argumento y consideró que las pruebas, entre ellas videos, conversaciones y testimonios, demostraban una participación activa y voluntaria.
Además de las penas de prisión, la sentencia estableció la pérdida del poder familiar sobre sus hijos y ordenó el pago de indemnizaciones: R$ 30.000 para cada víctima de los delitos sexuales y R$ 10.000 por cada menor afectado por el almacenamiento de imágenes.
Los dos condenados permanecerán detenidos y deberán cumplir las penas en régimen cerrado. La Justicia les negó el derecho a apelar en libertad, aunque la sentencia todavía puede ser recurrida.
El expediente también fue remitido al Ministerio Público de Goiás debido a que, durante el proceso, surgieron relatos sobre otras posibles conductas delictivas, que serán investigadas por separado.
Fuente: g1 Globo























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