Para fundamentar su reclamo, la Asociación Rural del Paraguay citó la cotización referencial del dólar cerrada el pasado 18 de septiembre en G. 5.956, valor que refleja un retroceso aproximado del 25% con respecto a junio de 2025 y de un 19% en comparación con diciembre de 2024. El gremio contrapuso esta tendencia con la dinámica de los competidores directos en la región: en el mismo periodo, el dólar se apreció un 2,2% en Uruguay y apenas cayó un 6,7% en Brasil, mientras que en Chile —uno de los principales compradores de la carne paraguaya— la divisa norteamericana subió un 0,6%, profundizando la brecha de competitividad relativa para el producto nacional.
Asimismo, la nucleación ganadera enfatizó el desfasaje existente entre los ingresos percibidos en moneda extranjera y la estructura de costos operativos en el campo. Según el análisis del gremio, mientras los envíos al exterior se liquidan a un tipo de cambio cada vez menor, los precios de los combustibles, la mano de obra, las tarifas de servicios, la infraestructura y los insumos indispensables continúan rígidos a la baja. Esta asimetría presiona los márgenes de rentabilidad, restringe el flujo de capital para inversiones de reposición e interrumpe el proceso de recuperación del hato ganadero en un momento clave de inserción internacional.
En cuanto al papel del ente regulador, el comunicado de la ARP cuestiona la forma en que la banca matriz viene ejecutando el esquema de flotación administrada. La organización sostuvo que la actuación del BCP ha sido históricamente simétrica para contener presiones alcistas de la divisa, pero acusó a las autoridades monetarias de mantener una actitud pasiva frente a la reciente depreciación del dólar, permitiendo que las expectativas del mercado acentúen la tendencia bajista del tipo de cambio.
Por último, la ARP aclaró que no solicita una fijación artificial o rígida de la cotización, sino que apela a las atribuciones normativas del BCP para mitigar fluctuaciones extremas que distorsionen los precios relativos. La directiva del gremio concluyó señalando que la defensa de la competitividad en la ganadería resulta fundamental para resguardar miles de puestos de trabajo directos e indirectos en el interior del país y preservar la sostenibilidad de uno de los motores de la oferta exportable paraguaya.





















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